SUCESOS

FEBRERO 14

Obrigado o Fenômeno

Ronaldo Luiz Nazario da Lima, el máximo goleador en la historia de los Mundiales, dijo adiós al fútbol.

AGENCIAS

Ronaldo Luiz Nazario

Se acabó, no pudo más, el mejor delantero de la historia, Ronaldo Luiz Nazario da Lima, puso fin a una de las carreras más exitosas en la historia del fútbol tras 18 años de vida profesional en los que marcó 414 goles, ganó dos Mundiales, fue el mayor anotador en Copas del Mundo y se consagró tres veces como el mejor del planeta en la elección de la FIFA. Se va "O Fenómeno" para, desde ya, entrar a formar parte de la leyenda de este deporte.

Lo anunció el pasado domingo y lo confirmó ayer entre lágrimas, por lo que definió como "algunos motivos importantes", entre ellos las interminables lesiones y problemas causados por el hipotiroidismo, enfermedad que reveló que sufre.

"Vine para hablar que estoy cerrando mi carrera como jugador profesional. Fue una carrera linda, maravillosa, emocionante; tuve muchas derrotas, muchas victorias, hice muchos amigos y no recuerdo haber hecho enemigos", dijo con la voz entrecortada.

"Es muy duro abandonar algo que me hizo feliz, que tanto amé y con lo que quería seguir, porque psicológicamente quiero mucho, pero tengo que asumir algunas derrotas. Perdí para mi cuerpo", afirmó el delantero.

Repitió la declaración que dio la víspera, cuando anticipó a un diario su jubilación, de que es difícil seguir jugando cuando se sabe lo que hay que hacer pero el cuerpo no responde.

"Es difícil cuando la cabeza piensa que puedes eludir a un zaguero y tu cuerpo no lo consigue", manifestó.

"Todos saben mi histórico de lesiones: de una pierna para otra, de un músculo para otro... Y esos dolores me hicieron anticipar el final de mi carrera. Quería explicar eso el último día de mi carrera", afirmó.

Agregó que los problemas físicos causados por el hipotiroidismo que le fue diagnosticado hace cuatro años y que siempre ocultó también tuvieron peso en su decisión.

"Hace cuatro años, cuando estaba en el Milán, descubrí que sufría de hipotiroidismo, un disturbio que desacelera el metabolismo, y supe que para controlarlo tenía que tomar unas hormonas que son prohibidas en el fútbol", confirmó.

Ronaldo afirmó que tomó la decisión de abandonar las canchas el pasado jueves y que en la misma también pesó la eliminación del Corinthians, su último club, de la Copa Libertadores.

UNA VIDA DE ÉXITOS

La decisión pone fin a una historia de títulos, récords y glorias de un atacante que en Brasil fue sucesor de leyendas como Pelé y Romario. También cierra una historia de polémicas, graves lesiones, altibajos y, principalmente, renacimientos.

Nacido en su amado Río de Janeiro un 22 de septiembre de 1976, a la edad de 16 años debuta con el Cruzeiro y, pese a su juventud, sus cualidades no pasan inadvertidas para los ojeadores de los clubes europeos. En 1994, el PSV Eindhoven lo ficha y Ronaldo se convierte en el máximo goleador del conjunto de los Países Bajos. Tras dos brillantes temporadas en Holanda, el Barcelona realiza el mayor desembolso económico de su historia, 2,500 millones de pesetas para un jugador con apenas 20 años.

Ahí consiguió una Copa del Rey, una Recopa de Europa y una Supercopa de España.

Luego parte para Italia, para el Inter de Milán, en el que militó hasta 2002 y en el que comienza su calvario de lesiones.

Al equipo "neroazzurro" llegó tras el desastroso Mundial de Francia 1998, en el que incluso fue protagonista por una convulsión que sufrió antes de la final contra el anfitrión, para vivir una verdadera montaña rusa. Anotó 59 goles y ganó una Copa de la UEFA, pero sufrió dos graves lesiones en la misma rodilla que lo tuvieron parado mucho tiempo.

El Real Madrid lo rescató del ostracismo por la friolera de 40 millones de euros y él se lo retribuyó con goles y jornadas memorables.

Con los merengues anotó 104 goles, su mejor aporte en un club, y con los que conquistó, al lado de los "galácticos", el Mundial de Clubes, en 2002, y el campeonato español, en 2003.

El fenómeno renació otra vez en 2009 cuando, tras su fracaso en el Milán, único club con el que no ganó ningún título, otra complicada cirugía y un parón de más de un año, regresó a Brasil para jugar con el Corinthians y exhibir aún destellos de su genialidad.

Pero se llegó ese día que pocos deseaban. Se retira el futbolista de la sonrisa eterna. Se va una de las pocas referencias futbolísticas que aún quedaban. Se marcha uno de los mejores delanteros en la historia del fútbol mundial. Un atacante inimitable. ¡Suerte, fenómeno, y gracias por todo!