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El jardín Pentagon Memorial alberga 184 bancas conectadas por una fuente de agua
La mañana del 11 de septiembre de 2001, el salvadoreño Lucas Guzmán recuerda que cumplía su jornada laboral en el área de mantenimiento de un exclusivo hotel ubicado a escasos 500 metros del Pentágono atacado a las 9:37 con el vuelo 77 de American Airlines cargado con 64 personas entre pasajeros y tripulación que acabó con la vida de 125 trabajadores del complejo militar.
Guzmán, originario del cantón El Zapotal, del municipio de El Carmen, La Unión, hace remembranzas diez años después, desde la plaza que ocupa el memorial dedicado a las víctimas del atentado terrorista del 9-11 en Washington, del que está al cuidado como empleado de mantenimiento desde tres días antes de ser inaugurada el 11 de septiembre de 2008.
"Esa mañana yo estaba en aquel edificio alto (señala hacia Pentagon City) y como nos sacaron en el ratito me vine caminando por aquella calle hasta ese altillo porque ya habían cerrado todo esto, se veía el humo negro que salía de aquí y se miraba como un pedazo de cola del avión todavía", recuerda.
Este compatriota, de 61 años y otros dos connacionales, Alexis Quintanilla, 27 años, originario de Soyapango, y José Acevedo, 45 años, emigrante de Santa Ana, forman parte del equipo de seis trabajadores en cuya responsabilidad está mantener impecable el monumento Pentagon Memorial dedicado a las 184 personas que perecieron en el ataque, sin incluir a los cinco secuestradores.
En las bancas desplegadas en la plaza de 1 mil 700 metros cuadrados ubicada en el lateral suroeste del Pentágono, en el condado de Arlington, Virginia, se registran los nombres de cada una de las personas que iban a bordo del avión secuestrado poco después despegar del Aeropuerto Dulles, de Washington; además de los nombres y grados de los trabajadores civiles y militares del Departamento de Defensa que estaban dentro del edifico.
Mantener impecable A un día conmemorar el 10 aniversario del histórico suceso, estos trabajadores salvadoreños se apuraban ayer en mantener impecable el monumento conectado por una fuente de agua con luz de colores; lugar donde las altas autoridades de Estados Unidos se darán cita hoy para los tributos respectivos.
José Acevedo, con 13 años de residir en Alexandria, Virginia, hace memoria de los dos años trabajados en el monumento, y las escenas de pesadumbre que ha visto en los visitantes "especialmente los familiares de la gente que iba en el avión, que vienen a dejarles flores, porque es como la tumba para ellas", dice. Alexis por su parte explica el orden las lápidas: "las que están en dirección del Pentágono son los que iban en el avión y las que ven hacia fuera son los que estaban adentro".
Ademas, señala la distribución por edades de las víctimas; el grupo de entre tres y diez años están ubicados a la entrada principal cerca de las astas con las banderas. Este jardín, donde se han plantado decenas de árboles de cerezo, fue diseñado por las arquitectas Julie Beckman y Keith Kaseman, de la firma Kaseman Beckman Advanced Strategies e inaugurado por el ex presidente George W. Bush en el 7 aniversario del 9-11.
Los custodios de este memorial, que laboran para una compañía contratista inserta dentro del Pentágono, comentan que por trabajar en una zona de alta seguridad han pasado todas las pruebas y chequeos minuciosos para poder acreditarse y estar autorizados para entrar al complejo militar, sede del Departamento de Defensa.
De la plaza también se divisa la pared lateral del Pentágono donde impacto el avión, área que fue también reconstruida con manos salvadoreñas en el año 2002; la Secretaria de Trabajo de Estados Unidos, Hilda Solís, agradeció un par de semanas atrás a ese 40 por ciento de trabajadores, especialmente salvadoreños que ayudaron a la reconstrucción del Pentágono.
| 11.sep.2001 | 22.may.1998 | 27.ago.1999 | 27.sep.2000 | 11.feb.2001 | 11.sep.2001 | 12.sep.2001 | 20.sep.2001 | 29.sep.2001 | 30.oct.2001 |