Te invitamos a que celebres con fe y devoción las actividades religiosas en honor al Divino Salvador del Mundo, patrono de San Salvador.
Bajada del Divino Salvador del Mundo

  • La Iglesia Católica ha tenido como tradición el evento conocido como la Transfiguración del Divino Salvador del Mundo, un suceso que se realiza cada cinco de agosto, y que inicia al llevar la imagen de Jesús desde Catedral hasta la iglesia El Calvario y posteriormente es dirigida a la Basílica del Sagrado Corazón.

  • Desde la Basílica del Sagrado Corazón, la imagen de Jesús, engalanada con una túnica roja bordada con hilos dorados, es llevada en procesión a las 5:00 p.m. a la Catedral Metropolitana, trasladada en un anda de madera cargada por 42 hombres, fabricada por los Adoradores Nocturnos de la Iglesia Corazón de María.

  • Frente a la Catedral Metropolitana se reúnen centenares de feligreses, para apreciar el evento especial de las fiestas patronales de San Salvador, la Transfiguración, una representación del cambio que tuvo Jesús en el monte Tabor, en el que reveló brevemente a sus apóstoles: Pedro, Juan y Santiago una apariencia divina, según los evangelios.

  • El acto religioso es precedido por las autoridades eclesiásticas, quienes leen pasajes bíblicos, explican el significado del suceso y porqué es conmemorado, así como el simbolismo de dicha actividad en las fiestas patronales de San Salvador.

  •  El primer paso de la Transfiguración se da cuando aparece la imagen de Jesús, con su vestimenta púrpura, sobre el globo terráqueo que ha sido diseñado sobre una torre. Luego la figura divina es introducida en el globo, lo que es llamado como la bajada del Divino Salvador del Mundo.

  • Dentro de la torre que sostiene la esfera de la Tierra, un grupo de personas se encarga de cambiar la vestimenta roja de la imagen de Jesús por una túnica blanca. Así, al cabo de algunos minutos, la imagen vuelve a aparecer con su ropa clara, es el momento cumbre de la celebración católica, porque es la  señal de la confirmación del origen divino de Jesús.

  • Con aplausos y oraciones la imagen es recibida por los feligreses, mientras desde la terraza de la iglesia son encendidos los fuegos artificiales como parte de la fiesta religiosa. Al día siguiente, el seis de agosto, se realiza una eucaristía fuera de la Catedral Metropolitana.
Vive la transfiguración del Divino Salvador del Mundo



Begoña Barberá

San Mateo 17
Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz. Y he aquí les aparecieron Moisés y Elías, hablando con él.

Entonces Pedro dijo a Jesús: Señor, bueno es para nosotros que estemos aquí; si quieres, hagamos aquí tres enramadas: una para ti, otra para Moisés, y otra para Elías.

Mientras él aún hablaba, una nube de luz los cubrió; y he aquí una voz desde la nube, que decía: Éste es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia; a él oíd.

Al oír esto los discípulos, se postraron sobre sus rostros, y tuvieron gran temor. Entonces Jesús se acercó y los tocó, y dijo: Levantaos, y no temáis. Y alzando ellos los ojos, a nadie vieron sino a Jesús solo.

Cuando descendieron del monte, Jesús les mandó, diciendo: No digáis a nadie la visión, hasta que el Hijo del Hombre resucite de los muertos. Entonces sus discípulos le preguntaron, diciendo: ¿Por qué, pues, dicen los escribas que es necesario que Elías venga primero?

Respondiendo Jesús, les dijo: A la verdad, Elías viene  primero, y restaurará todas las cosas. Mas os digo que Elías ya vino, y no le conocieron, sino que hicieron con él todo lo que quisieron; así tambié´n el Hijo del Hombre padecerá de ellos.

Entonces los discípulos comprendieron que les había hablado de Juan el Bautista.

Éste es el pasaje bíblico del Evangelio según San Mateo en el que se relata cómo tiene lugar la transfiguración de Jesucristo en presencia de San Pedro, San Jacobo (llamado Santiago el Mayor) y San Juan.

Este relato bíblico es el origen religioso de las fiestas de San Salvador. De hecho, según Nick Mahomar, presidente de la Cofradía del Divino Salvador del Mundo, "todo lo que no sea religioso en las fiestas agostinas es algo agregado. El meollo ahí es la transfiguración gloriosa del Salvador del Mundo".

El pasaje es escenificado durante las fiestas patronales de la capital mediante una procesión. La imagen del Salvador del Mundo es sacada a las 8 de la mañana de la catedral y transportada en una anda hasta la Iglesia del Calvario. Allí se cantan vísperas y el Te Deum. Este último es uno de los primeros himnos cristianos y debe su nombre, que significa A ti, Dios, a las primeras palabras del cántico.

En la Basílica pasará aproximadamente una hora para ser trasladada luego a la Iglesia del Sagrado Corazón, donde está previsto que llegue poco antes del mediodía. Allí permanecerá hasta las 4 de la tarde, cuando partirá de regreso a la catedral en una anda más grande y ya con ropas más elegantes y flores más hermosas. En la catedral le espera una especie de trono o altar de entre 13 y 15 metros de alto. Sobre este trono es donde se escenifica la transfiguración, donde la figura de Jesús se sumerge en un manto, le cambian las vestiduras y sale vestido de blanco.
 
Mahomar señaló que esta procesión se celebra desde 1777. Este pasaje, escenificado en la catedral cada año, muestra cómo Dios da constancia de que Jesús es su hijo para que no sea confundido con un profeta o un farsante.  Esto se debe, según el presidente de la cofradía, a que cuando Jesucristo estaba predicando en  las tierras de Palestina, la gente lo confundía pensando que era Moisés, que había regresado, o Elías, que había vuelto a nacer. "Para mí, uno de los momentos más gloriosos del Señor, después de la resurrección, es la transfiguración porque Él se manifiesta como Dios y hombre verdadero y cuenta como testigos con tres de sus discípulos", expresó.

Para cargar con la anda acuden 14 cofradías de distintas partes del país con una representación de 60 o 70 personas cada una. Son 14 las cofradías porque ése es el número de cuadras que recorre la procesión. Cada cofradía recorre una cuadra cargando la anda.

En la catedral capitalina existen dos imágenes del Salvador del Mundo. La más antigua de ellas fue regalada al país por Carlos I de España y V de Alemania en 1546. En 1777, Silvestre García esculpió la que se pasea todos los 5 de agosto desde ese año. Él fue el primer presidente de la cofradía. La imagen regalada por Carlos I no se pasea porque, al no ser articulada, no se le puede cambiar la ropa para recrear el pasaje bíblico de la transfiguración, en el que Jesús cambia de vestimenta.