Las imágenes de un Distrito Federal poblado de capitalinos con mascarillas y las advertencias del riesgo de pandemia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) preocupan e inquietan en El Salvador. A pesar de que no hay casos confirmados de influenza A H1N1 -cuatro están en estudio-, la alerta dispara las ventas de productos relacionados con la higiene personal e insumos de protección como los cubrebocas.
¿Es recomendable usarlas? ¿Protegen lo suficiente para evitar un contagio? El infectólogo Jorge Panameño ve positivo que el uso de las mismas entre el personal sanitario, al fin y al cabo, "es el más vulnerable" por las condiciones en que trabaja. Para el público en general ve innecesario ir con mascarilla por la calle en un país donde ni siquiera hay casos de la nueva gripe confirmados.
El cubrebocas es un método de barrera eficaz contra la gripe, pero no es el único ni posiblemente el mejor. Panameño, haciéndose eco de las recomendaciones de la OMS, insiste en la importancia de la higiene y, en concreto, del lavado de manos, clave para evitar el contagio de enfermedades.
En el mercado hay dos tipos de cubrebocas: la mascarilla estándar o quirúrgica, la que utilizan los mexicanos y ahora se ve en el país, y el respirador N95, el modelo que recomienda la OMS y el CDC de Atlanta, Estados Unidos.
Esta última impide el paso de virus y bacterias en un 95%. Puede usarse un máximo de 24 horas porque se humedece con la saliva, queda retenida y pierde eficacia.
Hay que recordar que los virus viajan suspendidos en gotas de saliva que se expulsan al toser y su vida en el aire es limitada. En cambio, en superficies como mesas, manijas de puertas, pasamanos, teléfonos y teclados, por citar algunos ejemplos, pueden permanecen entre 24 y 48 horas. Basta que una persona toque los objetos y se lleve la mano a la boca o la nariz para que se contagie.
Eduardo Suárez Castaneda, también epidemiólogo, recomienda el uso de caretas aunque considera menos eficaces las quirúrgicas en caso de que se utilicen con pacientes con sospecha de influenza A H1N1.
"Es cierto que ante ese tipo de gripe no es efectiva, pero sí lo es la N95. Creo que si alguien está en el grupo de gente que no está enferma no es necesario usarla, pero si va a estar con desconocidos es mejor ponerse la mascarilla", recomendó Suárez.
Salud Pública insiste en el uso de las medidas higiénicas y, por el momento, no ve necesario su uso en la población.
Nueve días después de la alerta desatada en México, Panameño saca algunas conclusiones hasta cierto punto "tranquilizadoras". "La enfermedad fuera de México parece ser de una severidad benigna. También nos enfrentamos a una enfermedad curable con un tratamiento oportuno y adecuado".
