Más allá si el brote de influenza A H1N1 que afecta al municipio unionense de Lislique es parte o no de una segunda ola de contagios, un especialista consultado asegura que, por el momento, lo más importante es determinar si la cepa del virus es la misma que afectó meses atrás o no. Esto, ver si ha experimentado algún cambio genético que puede haber hecho más agresivo al virus.
La gripe ha llevado a las autoridades a cerrar 22 escuelas en ese municipio. Las pruebas realizadas a tres niños han dado positivo al virus pandémico.
El infectólogo Jorge Panameño asegura que ya no basta con determinar si los enfermos de gripe son portadores del virus H1N1. "Aún no se puede decir que es una segunda ola, pero, de ser así, sería una enfermedad más agresiva. En ese momento no basta con decir que es H1N1. Debe haber un manejo de laboratorio, de pruebas para ver si ha cambiado el carácter genético del virus", explicó Panameño.
En cualquier caso, lo más importante es no bajar la guardia. En algunos hospitales se observó días atrás a médicos en la emergencia que descuidaban medidas de protección como las mascarillas.
No ocurre lo mismo en las varias unidades de salud de la capital visitadas ayer. Por ejemplo, en la clínica del barrio Concepción, la enfermera que anota a los pacientes con gripe vestía lentes, gabacha y guantes del látex. No importa que tengan tres semanas de no registrar casos sospechosos de H1N1.
La OMS advirtió del riesgo de un incremento de casos en el hemisferio norte con la llegada del invierno en esos países. Por tanto, en el país, los médicos deben estar atentos a cualquier incremento de casos y si varía el comportamiento del virus o el tipo de síntomas en el paciente.
Panameño cree que la cadena de contagios pudo originarse en Honduras, un país que ha descuidado las medidas preventivas por el clima político que arrastra desde hace meses. "Allá la situación de la gripe está más seria, pero se ha visto opacada por los otros acontecimientos. Lo más importante es que el brote en La Unión se contenga y que no se esparza nuevamente", opinó el infectólogo.
En Honduras, los centros educativos de primaria terminaron el año escolar un mes antes de lo previsto por decreto ejecutivo. No todos los docentes quieren acatar el mandato y han programado clases de refuerzo, según una publicación del periódico La Prensa de San Pedro Sula.
