El Ministerio de Salud confirmó ayer tres nuevas defunciones por el virus de la influenza A H1N1. Se trata de un señor de 52 años, originario de San Vicente, una embarazada procedente de Santa Ana y un bebé de dos meses de El Congo, en Santa Ana.
Con los nuevos datos, la cifra de fallecidos se eleva a 15, tres de ellos mujeres en gestación. De acuerdo con el informe de Salud, el señor tenía una historia clínica de hipertensión arterial y un linfoma. Falleció en el Hospital Militar el 28 de julio. La mujer embarazada, de 33 años, murió en el Hospital de Maternidad el 5 de agosto y el infante, el 2 de agosto, en el Hospital de Santa Ana.
A la par, la entidad investiga seis fallecidos más bajo el diagnóstico de defunción por sospecha de la influenza pandémica H1N1, como denomina la Organización Mundial de la Salud (OMS) al nuevo virus de la gripe.
Los pacientes murieron entre el 28 de julio y el 16 de agosto, y están pendientes de una auditoría médica. A uno de ellos, la prueba de laboratorio le salió positiva al virus. Otro paciente más, de 10 meses y originario de Sonsonate, tiene una prueba, pero no es concluyente. La muestra será enviada al Centro de Control para la Prevención de Enfermedades (CDC).
Al resto, hasta el martes, les faltaba el resultado de la prueba de laboratorio. Además, estos casos los estudian varios especialistas que conforman un comité creado para ese fin. Éste tiene la última palabra para confirmar o descartar si la gripe por el virus H1N1 fue la causa principal de su fallecimiento.
En total, del 28 de julio al 16 de este mes se estudiaban 18 pacientes fallecidos con sospecha de la influenza A H1N1; de ellos, nueve han sido descartados por tener otro tipo de virus como el sincitial respiratorio.
Mario Gamero, miembro del mencionado comité, manifestó que los expedientes se someten a un análisis y determinan si el paciente falleció por el virus o no. Comentó que revisan el cuadro clínico, el caso es catalogado como confirmado cuando determinan que el problema se relaciona directamente con un cuadro pulmonar grave.
“Este virus mata por daños específicamente a nivel pulmonar. Se producen pequeñas hemorragias. Si vemos que hay un daño total a nivel pulmonar ese niño falleció por H1N1”, agregó Gamero. En ese sentido, si no se encuentran lesiones en ese órgano, aunque la prueba salga confirmada a H1N1, se descarta que el virus haya producido la defunción.
El viceministro de Políticas Sectoriales comentó que las consultas por infecciones respiratorias siguen a la baja, pero pidió a la población estar atenta y continuar con las medidas de prevención porque el virus aún está circulando y puede causar más muertes.
“La gente no debe bajar la guardia, debe estar alerta, que no se atenga a la reducción de los casos. Podemos tener una segunda o tercera oleada. Hay que mantener la vigilancia”, agregó el funcionario.
Eduardo Suárez Castaneda, asesor de Salud, comentó que en este momento se vigila el comportamiento de la enfermedad para identificar si existe una mutación del virus.
Por el momento, Suárez Castaneda dice que los fallecidos mantienen el mismo patrón: personas con factores de riesgo, embarazadas y niños con alguna enfermedad de base. “Según las muestras que se están tomando, el virus todavía está circulando. Todavía hay riesgo, no nos podemos atener porque se puede disparar la enfermedad”, acotó el especialista.
A nivel centroamericano, El Salvador tiene un número similar de contagios y víctimas que Guatemala. Costa Rica confirmó recientemente 31 fallecidos por la nueva gripe.
