Los temores a una rápida propagación de la gripe porcina que habría causado la muerte de hasta 81 personas en México crecían ayer, mientras aparecían nuevos casos en Estados Unidos y Canadá y otros países estudiaban posibles brotes.
Miles de mexicanos se quedaron en sus casas en la capital, los cines cerraron, se suspendieron las misas y el fútbol se jugó a puertas cerradas. Los pocos que salieron a las calles usaban tapabocas para protegerse de un contagio.
Estados Unidos confirmó 20 casos leves de la influenza porcina en Nueva York, Kansas y Ohio, mientras que Canadá informó de otros seis enfermos.
No existe una vacuna contra esta cepa de la influenza, pero es tratable con antivirales, según autoridades.
El presidente mexicano, Felipe Calderón, llamó a la población a mantener la calma y dijo que de 1,384 personas que habían sido internadas con cuadros de influenza porcina, 929 ya habían sido dados de alta.
"Es muy importante actuar rápido y actuar con seriedad, pero también es muy importante mantener la calma y colaborar con las autoridades e informar de los casos que se presenten", dijo Calderón.
Algunos países impusieron inspecciones de salud en aeropuertos y fronteras. Venezuela recomendó no viajar a México y Estados Unidos debido al brote de gripe y Argentina y Guatemala declaró alerta sanitaria.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que el nuevo tipo de virus tiene el potencial de convertirse en una pandemia y expertos internacionales se pondrán de acuerdo mañana para aconsejar a la entidad si debe declararla.
Sin embargo, el director general de seguridad sanitaria y ambiente del organismo, Keiji Fukuda, dijo que el mundo está mejor preparado ahora para lidiar con esta gripe, luego de cinco años de combate contra la gripe aviaria.
"Los últimos cinco años nos han puesto en la mejor posición posible para manejar esta situación", dijo Fukuda.
