El Presidente de la República, Mauricio Funes, y autoridades de Salud descartaron ayer declarar alerta roja por la influenza A H1N1. Además, el mandatario dejó en claro que las actividades festivas se mantendrán como estaba previsto.
"No vamos a suspender las actividades agostinas ni la Feria Consuma, tampoco se ha dado orientación alguna para suspender las fiestas religiosas", explicó el mandatario durante la visita al Hospital San Juan de Dios de Santa Ana, donde inauguró la remodelación de varios espacios en el principal centro de occidente del país.
Una de las razones que esgrimió Funes para mantener el nivel de alerta en amarillo es que un cambio a rojo podría causar un temor en la población y llevar a una paralización de la actividad productiva en el país. Recordó que otros países como Argentina y Costa Rica, en situación más grave que la de El Salvador, no adoptaron esa decisión.
"La alerta roja permite tomar decisiones de movilización de recursos de emergencia, eso lo puede hacer ya (Salud)", apuntó Funes. Las autoridades sanitarias distribuyen a centros educativos y empresas medidas preventivas para que las difundan y las pongan en práctica.
"Falta colaboración para cumplir las recomendaciones, pero no vamos a suspender eventos públicos", expresó el Presidente.
La ministra de Salud, María Isabel Rodríguez, explicó que han tomado las medidas necesarias para afrontar los brotes de neumonías, gripes comunes e influenza H1N1.
"Si la población sigue las medidas (sanitarias) no habrá necesidad de tomar medidas drásticas y los casos disminuirán", dijo la funcionaria, ayer, en una entrevista televisiva
Además explicó que elevar la alerta a roja significa la suspensión total de actividades, concentraciones, incluso en lugares abiertos, durante siete o 16 días.
Rodríguez añadió que las estadísticas de Salud muestran que hay menos casos de neumonías que durante epidemias anteriores como en 2003.
Los niños, ancianos y embarazadas son los grupos de más riesgo ante la epidemia
