A Dinora Escalante, la joven de 22 años, que falleció a causa de la influenza A H1N1, no le valió que el protocolo de atención del Ministerio de Salud para pacientes positivos en gripe dicte el uso de Tamiflú para evitar que el virus se multiplique.
La mujer tenía un embarazo de 23 semanas y es la primera víctima en ese estado que fallece en El Salvador.
Antes de recibir el antiviral indicado para estos casos, a Dinora se le diagnosticó gripe en el hospital Amatepec, luego estuvo en el Médico Quirúrgico, el Policlínico Arce y el Hospital General. Finalmente le hicieron dos pruebas rápidas de influenza: una dio negativo y la otra positivo. Cuando recibió el Tamiflú, el virus ya la había doblegado.
Ella consultó el 4 de julio y las pruebas de embarazo se las realizaron después, cuando ya estaba conectada a un ventilador mecánico que le daba soporte para respirar. Sus condiciones de salud más el embarazo la dejaban vulnerable ante la gripe A H1N1.
"Ocurrió en horas del mediodía del sábado. Era una mujer joven que adolecía de obesidad mórbida y quizá nunca supo que estaba embarazada porque estaba entubada cuando se le hicieron las pruebas. Eso la hacía doblemente vulnerable. Ella recibió tratamiento de Tamiflú", dijo Óscar Kattán, director del ISSS.
Salud aseguró que no hay otro deceso bajo sospecha ocasionado por la cepa, aunque ayer las autoridades del ministerio se negaban a responder preguntas relacionadas con el tema, alegando que la pandemia se abordaría hoy en una conferencia programada.
El viceministro de Políticas Sectoriales del Ministerio de Salud, Eduardo Espinoza, aseguró en efecto que la condición de preñez, más el posible padecimiento de una enfermedad crónica hace que las mujeres corran riesgo de alguna complicación por gripe.
De hecho, las embarazadas que consultan por una infección respiratoria aguda grave y dan positivo en la prueba rápida a influenza A, reciben tratamiento con Tamiflú, incluso antes de que obtengan la prueba confirmatoria de que tiene la cepa H1N1.
Aunque ni las autoridades de Salud ni del ISSS proporcionan datos sobre si hay embarazadas que toman el antiviral en centros como Maternidad o la Primero de Mayo, Kattán aseguró que no hay otro caso de paciente embarazada y en riesgo.
Las embarazadas suelen tener las defensas bajas y por ello se les recomienda adoptar las medidas de prevención básicas, además del consumo de vitaminas A y C en frutas y verduras. Hasta la fecha los estudios no han comprobado que hay transmisión vertical del virus, es decir no pasa de la madre al hijo porque no se ha corroborado que traspase la barrera placentaria.
"A medida que el embarazo avanza hace que haya una presión sobre los pulmones que hace más superficial la respiración y hace que se ventile menos, genera una sobrecarga para su sistema circulatorio porque además de su circulación, tiene que hacer la del niño que crece en su vientre", dijo Espinoza.
"El embarazo incrementa el riesgo por muchas condiciones de la mujer: obesidad, várices, reumatismo, hipertensión. Por eso es que para una mujer embarazada la influenza significa un mayor riesgo que para una mujer que no está embarazada", amplió el viceministro.
Luto en oficina Las compañeras de Dinora Escalante, en la Fundación Inocencia, no dan crédito a que la mujer joven, sana y emprendedora que conocieron ya no esté allí, trabajando por los niños que tienen VIH o los que están en vigilancia por exposición perinatal.
"No nos termina de pasar el impacto", afirmó ayer Yolanda Gutiérrez, directora ejecutiva de la fundación que atiende cerca de 500 infantes en tratamiento.
Su voz entrecortada y los silencios prolongados dijeron más que sus palabras sobre el dolor que embarga al equipo de la Fundación luego de que la joven de 22 años muriera víctima de la influenza A H1N1.
Dinora, quien residía en Soyapango, tenía el cargo de auxiliar administrativo y deja en la orfandad a un niño de tres años. Para su compañera: "Eso es una ironía. Trabajaba en una obra altruista por los niños. Y ahora ¿quién va a cuidar a su hijo?".
La salud del equipo de trabajo al que pertenecía Dinora está bajo vigilancia. "No hay ningún niño enfermo. Incluso, para prevenir el contagio ya habíamos declinado enviar un representante a un Foro Latinoamericano en VIH, por eso de la expansión de la influenza H1N1. No nos imaginamos que aquí nos iba a tocar", reconoció Gutiérrez con pesar.
