Un bote de jarabe para la tos, hidroxina, acetaminofén y una incapacidad para cuatro días. Ese era el botiquín con el salió Carlos René Pineda de las instalaciones del Hospital Médico Quirúrgico del Seguro Social, luego de cuatro horas y 40 minutos de espera.
Él era uno de los pacientes con síntomas de gripe concentrados ayer en las afueras y el interior del auditorio del hospital.
La mayoría de personas que esperaban ser examinadas había llegado de forma directa al Médico Quirúrgico, porque está cerca de sus trabajos o porque algún conocido les había indicado que las unidades médicas cercanas a sus viviendas no estaban atendiendo los casos de gripe, sino refiriéndolos a ese hospital.
Una empleada del ISSS, que también pasó consulta por sospecha de gripe, indicó que las unidades periféricas de Santo Tomás, San Marcos, San Jacinto, Ciudad Merliot, Santa Anita, Zacamil y Soyapango, refieren los casos sospechosos al Médico Quirúrgico (MQ).
La oficina de Comunicaciones del ISSS, confirmó que la atención está centralizada. Si en el MQ se determina que la enfermedad puede ser tratada de forma ambulatoria, los pacientes reciben medicamentos para los síntomas y son enviados a guardar reposo a su casa y a utilizar siempre la mascarilla para no contagiar a sus familiares.
Pero si los pacientes están delicados, son referidos al Policlínico Arce (antes Psiquiátrico). Si ahí determinan que están demasiado graves, son enviados para su ingreso al Hospital General, donde ayer había dos personas hospitalizas.
A las 4:00 de la tarde de ayer, las 18 personas que esperaban ser examinadas fuera del auditorio del MQ, y las otras 10 que estaban dentro, a punto de pasar consulta, no sabían lo que les esperaba de ser considerados "de estado delicado".
Entre ellos, al menos tres ya habían pasado consulta en otros unidades médicas la semana pasada. "Ya fui a Ilopango y sólo me dieron acetaminofén y tres sueros. Y ahora estoy peor", dijo con dificultad un empleado, quien prefirió omitir su nombre porque tras cinco días de licencia, temía recibir una nueva incapacidad.
Una adulta mayor quien también pidió omitir su nombre, comparó la atención recibida hacía siete días en el ISSS de la colonia Atlacatl con la recibida en el MQ: "Es más rápido porque allá ocupan computadora y aquí todo es a mano. (Pero) allá solo me dieron acetaminofén, jarabe para la tos y loratadina". Como no mejoró, esta vez le recetaron antibióticos y spray para aliviar la congestión nasal.
