Decretar la alerta roja en el país por la pandemia de influenza H1N1 podría incluir medidas tan drásticas como el cierre de negocios y la suspensión de algunas actividades festivas.
La ministra de Salud, María Isabel Rodríguez, explicó ayer en una entrevista televisiva que al entrar en esa fase "se contempla el cierre por siete días, que cubre el periodo de contagio, en centros cerrados y donde se demuestra la posibilidad de transmisión (del virus)".
En México, uno de los países más golpeados por la epidemia, se realizó una medida similar, que causó perdidas millonarias.
El director de Asuntos Económicos y Sociales de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), Waldo Jiménez, advirtió que "una decisión de ese tipo es preocupante para el sector privado, ya que las empresas enfrentan la crisis económica mundial. Lo mejor es seguir las medidas preventivas para evitar llegar a eso".
En el mismo espacio televisivo, el jefe de Vigilancia de la Salud Julio Armero explicó que la alerta roja les permite evaluar el funcionamiento de lugares alternativos para evitar aglomeraciones en edificios públicos, así como intensificar coordinaciones interinstitucionales e intersectoriales.
Como parte de ello, Armero manifestó que se han reunido con organismos no gubernamentales y universidades con formación de médicos y enfermeras, así como con los nuevos gobernadores departamentales para hablar del tema. Además deben mantener las medidas sanitarias que mantienen en la fase amarilla actual.
"Nada nos hubiera costado ayer decretar la alerta roja, pero hubo prudencia en el sentido de decir con qué recursos contamos para evitar el pánico que puede causar la alerta", expresó la ministra Rodríguez.
La funcionaria expuso que se están preparando para la alerta roja, para lo cual distribuyen información entre el personal médico del ministerio, Seguro Social y sector privado de tal forma que puedan dar una respuesta uniforme al incremento de casos que se esperan para las próximas semanas.
Rodríguez explicó que cuando decretaron la alerta amarilla hubo un alza en los casos y esperan que este fenómeno se repita al decretar la roja.
De acuerdo con Armero, el 90 por ciento de los casos que se están atendiendo son cuadros catarrales, cuyas características no son compatibles con la gripe H1N1. Como parte de las instrucciones giradas a los sanatorios está la atención especial a embarazadas ya que detectaron que el virus es más agresivo en ellas. Hay disponibilidad del tratamiento antiviral.
