Mauricio Romero Vásquez es uno de los ocho neumólogos pediatras del país. Él y dos colegas más trabajan en el Hospital Bloom, donde la emergencia alcanza ya cotas mayores a la que se vivió en 2007. A las infecciones respiratorias y las neumonías causadas por los virus de la influenza estacional se suma este año la circulación de la cepa H1N1. La consecuencia es una elevación de consultas e ingresos que pone a prueba a todo el sistema sanitario.
Romero insiste en que las señales de alarma que da un pequeño deben ser identificadas en casa para que reciba atención oportuna. Avisa de que la mayoría de pacientes con diagnóstico de neumonía que llega al Bloom lo hace en estado grave.
Pocos especialistas en niños para un país...
Sí. Habemos pocos. Somos ocho y tres estamos en el Bloom. Uno más está en el hospital Zacamil, los demás en el sector privado y una colega que trabaja en el hospital San Juan de Dios de San Miguel.
¿Cómo ha estado el flujo de pacientes en estos días?
Los casos graves se derivan al Servicio de Emergencias del hospital. Ahí, en la Consulta Externa, (donde está él) no hemos tenido ninguno.
Esta epidemia provocada por la influenza A H1N1 se está cebando principalmente con niños menores de un año, a excepción del niño de nueve años que fue la primer víctima mortal.
Sí. Según las estadísticas del Ministerio de Salud, el 49% de casos está entre los 10 y 19 años. Afortunadamente en este grupo solo causa enfermedad y las muertes han sido en niños menores de 10 años que es un caso y los otros menores de un año. Definitivamente, en casos de influenza y de neumonías, los menores de un año corren el mayor riesgo de que la enfermedad sea más grave y pueda tener un desenlace fatal. En este momento estamos viendo lo que es usual producto de una combinación de muchos virus circulantes. El Ministerio de Salud ya reportó que está circulando parainfluenza, influenza A estacional, adenovirus y el virus sincitial respiratorio que es el que puede causar más daño en los menores de un año y una nueva variante del virus de influenza A que es la cepa H1N1. Estamos viendo la elevación de las enfermedades respiratorias características del periodo de invierno, pero con el agravante de la nueva variedad de virus para el cual no hay vacuna ni defensas creadas en el organismo.
¿Cuál es su impresión personal como neumólogo sobre este brote de enfermedades respiratorias y, en concreto, de neumonías?
El hecho de que estén circulando varios virus, como la influenza A estacional y parainfluenza, se asocia a neumonías. También, el sincitial respiratorio puede dar complicaciones en menores de un año. Lo que podría esperarse es un incremento en los casos de neumonía principalmente virales. También esta enfermedad puede complicarse con infecciones bacterianas (y derivar) en neumonías bacterianas y sibilancias por la obstrucción bronquial.
¿Cuáles son las medidas que se deben adoptar en la casa y las precauciones que se deben tener para evitar complicaciones?
Si el niño presenta fiebre, mocosera, tos, pero sin dificultad respiratoria, ese niño puede pasar por una unidad de salud con acetaminofén, paracetamol, antihistamínico -si es necesario- y líquidos orales abundantes. Si presenta dificultad respiratoria, vómito, tendencia al sueño, se le hunde el estómago, deben buscar atención hospitalaria.
¿Cuál el la particularidad que observa en los pacientes del Bloom?
Lo que sucede es que, por cualquier razón, los pacientes pueden tardar en llegar a un establecimiento de salud y cuando la enfermedad avanza y se busca la atención así, el cuadro es más complicado y la intervención es mucho mayor. Así mismo, el pronóstico es más reservado.
