| Ruta de Las Flores ofrece hospitalidad
La integran cinco municipios con muchas bellezas naturales y gente muy cálida
Rhina Ventura
16 de marzo de 2008
En una hora, desde San Salvador, puede llegar a la Ruta de Las Flores, una zona plagada de recursos naturales y tradiciones culturales que atraen a turistas nacionales y extranjeros todas las semanas.
Nahuizalco, Salcoatitán, Juayúa, en Sonsonate, y Apaneca y Concepción de Ataco en Ahuachapán, lo atraerán por el encanto de su gente y la belleza natural que rodea los cascos urbanos.
Los talleres artesanales son el atractivo principal de Nahuizalco, donde se pueden encontrar diversos productos elaborados en fibras naturales.
Y por las noches, comprar en el único mercado nocturno que existe en el país.
Salcoatitán es una ciudad pequeña, pero con encantos propios que atrae a los visitantes. Una de sus joyas arquitectónicas es la iglesia colonial que data del siglo XIX.
Sus atractivos naturales son el río Monterrey, Sentaderos de la Sabana y el Salto Santa Elena.
En Juayúa, la economía está ligada al café. Los turistas pueden conocer el proceso de producción del café, visitar Los Chorros de la Calera o degustar platillos en el Festival Gastronómico.
Otros atractivos son el Salto de Talquezal, río Las Monjas, cerro El Cachío, Cueva El 98, Mirador Las Monjas y el río Amulunca.
Apaneca es el sitio donde se produce uno de los mejores cafés del país, en una zona caracterizada por el clima fresco debido a sus 1,470 msnm.
Concepción de Ataco es el último destino de la ruta. El Mirador de Shico, el beneficio El Carmen y el molino Santa Rita son algunas de las opciones.
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