Cargan su cruz en tierras mexicanas

Con la procesión religiosa piden un cese a los abusos hacia los indocumentados en México

Juan de Dios García/Chiapas
20 de marzo 2008

Cansados de abusos, represión, secuestros, asaltos, violaciones y golpes, decenas de inmigrantes salieron ayer a las calles, para protestar con mantas y pancartas, por la constante violación a sus derechos humanos, en el marco de la Semana Santa, en donde representaron un Vía Crucis diferente.

Fue una celebración que también muestra el drama que a diario viven los aventureros.

Manuel de Jesús Mejía, un inmigrante salvadoreño, nativo de Metapán, Santa Ana, representó a Jesucristo y durante más de dos horas cargó la cruz para recordar el calvario que vivió el hijo de José y María durante la persecución que fue objeto.

"Es un orgullo hacer la representación de Jesús, y sobre todo, de participar en este acto religioso, en donde se busca respeto para nuestra integridad. Ya estamos cansados de los abusos", dijo con tristeza.

A las 7:00 de la mañana, decenas de salvadoreños, hondureños, guatemaltecos y nicaragüenses iniciaron los preparativos para este ritual que partió de la Casa del Migrante "Jesús el Misericordioso" y culminó en las inmediaciones del panteón municipal de esta localidad, en donde recorrieron un poco más de tres kilómetros.

En la primera estación los inmigrantes oraron por las autoridades mexicanas y pidieron respeto, para evitar más víctimas de persecución, represión, robo y abusos. De la misma forma, exhortaron a los cónsules de sus países para que atiendan a quienes son objeto de abusos.

Durante el Vía Crucis, la coordinadora del Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova, Fermina Rodríguez, exigió al gobierno de México trato justo y digno para los indocumentados, toda vez, que las autoridades mexicanas son las principales instituciones que atropellan a los indocumentados. En el evento estuvieron presentes miembros de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM).

Al término de la caminata, guardaron un minuto de silencio por los cientos de inmigrantes que perdieron la vida o se encuentran desaparecidos en México u otros países.

En esta última estación, los hombres y mujeres no pudieron contener las lágrimas y varios de ellos, en silencio, lloraron.

En las próximas horas, unos trescientos viajeros tomarán el ferrocarril para continuar su viaje a Estados Unidos en busca de mejores condiciones de vida.

La diáspora en Italia recuerda sus tradiciones

Nallely Aguiluz/Turín

Los salvadoreños residentes en Turín, en el norte de Italia, aprovecharon las horas previas de la Semana Santa para recordar las tradiciones y fiestas de su patria.

El principal ingrediente de la reunión fue la nostalgia. En el centro de reuniones de la iglesia La Resurrección, en Turín, se presentaron grupos de danza folclórica y se realizó una degustación de comida típica.

Muchos culminaron apresurados sus labores cotidianas para darse cita y degustar las entrañables torrejas, los tamales, el chilate o el plátano en miel, entre otros.

La intervención del grupo de baile folclórico Pulgarcito de América deleitó a los presentes con la tradicional danza de Las Cortadoras, El día de la Cruz y El Carbonero.

La nota jocosa la puso el payaso Chipilín y "Paquita la del Barrio", personajes interpretados por miembros de la misma comunidad.

La organización del evento estuvo a cargo del grupo de baile con la colaboración de la directiva comunitaria de salvadoreños en Turín.

Para Juana del Carmen Platero, representante del ballet, el objetivo fundamental es el de recordar las tradiciones salvadoreñas en una fecha tan especial como suelen celebrarse las fiestas relacionadas a la Semana Mayor del catolicismo.

"Queríamos celebrar la fiesta al estilo de El Salvador, llevarles un poco de alegría a nuestros compatriotas que viven en esta ciudad de Turín", afirmó Platero.

 

 

 

p
c
e
c
n
r
m