En sus hombros cargan la tradición
Las diferentes parroquias preparan las andas, urnas y vestimentas para las procesiones.
Geraldine Varela
20 de marzo 2008
Los feligreses de la iglesia El Calvario, en el centro de San Salvador, se preparan para revivir, como cada año, la pasión, sufrimiento y muerte de Cristo en el viernes santo.
Desde hace una semana, las andas (tablero sostenido por dos barras horizontales y paralelas que sirve para el transporte de imágenes) han sido pintadas y restauradas para llevar la imagen del Señor en las procesiones del Vía Crucis y el Santo Entierro.
La anda principal, la que se utiliza en el Vía Crucis, está elaborada en madera de cedro. Las 800 libras que pesa son llevadas en los hombros de 42 creyentes. Sólo la imagen de Jesús con la cruz pesa 150 libras.
Una anda más pequeña transporta la imagen de la Virgen Dolorosa. Su peso es de 300 libras, aproximadamente, y es cargada por 20 mujeres que se alternan por grupos.
El viernes por la noche, 45 cargadores más realizan el sacrificio de llevar la urna de Jesús en la procesión del Santo Entierro.
Esa urna, tallada artísticamente en madera de melón, tiene un peso de mil libras.
La estructura es prácticamente nueva, explicó el síndico de la Asociación Vía Crucis de la parroquia, Nick Mahomar, quien detalló que fue construida hace 60 años.
La anterior se quemó en un incendio ocurrido a principios del siglo pasado, en el cual se salvaron casi todas las imágenes, menos la urna pues era demasiado pesada y no lograron sacarla a tiempo.
En ambos recorridos, los cargadores utilizan vestimentas especiales: para el Vía Crucis los hombres visten con túnicas y capirotes (cucuruchos) de color morado y por la noche, ropa negra. Las mujeres utilizan vestidos negros en ambas procesiones.
Gracias al esfuerzo y la dedicación de los miembros, las procesiones de Semana Santa se siguen realizando año con año. Mahomar indicó que mantener vivas las procesiones es importante porque es una tradición que data de la época colonial.
En sus hombros no sólo llevan las andas con las imágenes, sino también cargan la responsabilidad de conservar viva parte de nuestras tradiciones religiosas y de dejar el legado a las futuras generaciones.
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