Tradición entre látigos y mucha devoción

Durante más de dos décadas, un texiano ha representado el papel de Jesús Nazareno

Iris Lima
17 de marzo 2008

Una túnica morada, una vieja campana y un crucifijo son lo único que ha acompañado a Jesús Nazareno durante 29 años, en la batalla del Lunes Santo frente a Los Talcigüines, en Texistepeque.

El hombre que ha desempeñado este papel en la ceremonia de este día, está inscrito en los registros municipales de Texistepeque como Walter Salguero, quien deja crecer su barba natural desde enero o febrero, según el mes en que se celebre la Semana Santa, para desempeñar el papel del Hijo de Dios durante el Lunes Santo.

Este día, el bien lucha contra el mal en una ceremonia que tiene una duración de tres horas.

Sin embargo, Salguero aclara que “soy pecador. No soy digno de estar en las sandalias que usó Jesús. Cuando me dicen: ‘Usted hace de Jesucristo’, no me parece, porque no soy digno de eso”.

Este texiano, quien ahora radica en Cojutepeque, Cuscatlán, por motivos de trabajo, relata que comenzó a representan a Jesús Nazareno en el drama de Los Talcigüines desde que tenía 15 años. Aunque aclara que inició como apóstol cuando tenía 13 años, en 1969.

Explica que después de desempeñarse como Apóstol se convirtió en “talcigüín”. Este último papel es el que estaba representando cuando se dio la oportunidad de simbolizar a Jesús Nazareno.

“Para 1980 se dio un pleito entre unos hermanos un día antes del Lunes Santo. Entonces, yo intervine y les dije que ahí no se llegaba a pelear, sino a hacer cosas que a Dios le agradaban”, dice.

Esa intervención fue observada por Urbano Sandoval, de grata recordación, quien hasta entonces representaba a Jesús Nazareno y quien fue el impulsor de esta tradición.

“Mi padrino Urbano vio todo lo que pasó y fue entonces que me pidió que cuando él faltara yo hiciera el papel de Jesús Nazareno y así ha sido”, asegura.

Desde entonces, este hombre alto, de piel morena y devoto de las tradiciones católicas, no ha fallado ni un tan solo año en representar a Jesús.

“Primero Dios, Él me dé la fuerza para continuar. Esa fe que pongo en la Semana Santa es la que me ha ayudado a alcanzar todo lo que Dios ha querido darme en esta vida”, manifiesta.

No obstante, aclara que los años no pasan en vano y ya piensa en una transición del papel que representa durante la Semana Mayor.

“Lo que aún me impide entregar el papel de Jesús Nazareno a mis hijos, es que ellos no quieren afrontar este reto”, dice.

Pero afirma que cuando ese momento llegue, lo hará en un Lunes Santo y durante el drama de Los Talcigüines.

“Mi idea es comenzar con una cuadra y a la mitad de esa cuadra cambiarme y darle el traje a mi hijo para que siga él”, asevera y aclara que aunque tiene dos vástagos, aún no sabe quién de ellos retomará su papel.

“El más grande no quiere, pero al menor sí le gusta. Así que no importa quién de ellos sea el que afronte el reto. Lo que a mí me interesa es que la tradición no muera”, manifiesta muy seguro.

No cualquier persona puede convertirse en “un talcigüín”

Desde hace más de un mes, en el interior del centro escolar Salvador Martínez Figueroa, en Texistepeque, se escuchan látigos sonar con fuerza y el repique de una pequeña campana.

Para los vecinos de la zona, la situación no es nueva. Es algo a lo que están acostumbrados todos los años, antes de que inicie la Semana Santa.

Y es que esta institución educativa es la sede donde las personas que participan como “talcigüines” durante el Lunes Santo ensayan. Ahí son orientados sobre lo que deben hacer durante la obra teatral que es una mezcla de danza, teatro y procesión donde se representan las tentaciones que padeció Jesús en el desierto.

Una de las coordinadoras de esta tradición, Magdalena Murillo, explica que en el evento no sólo se trata de pegarle a la gente con látigos sino también de educar a los representantes del mal sobre lo que significa este drama.

Uno de los más antiguos y responsable de ensayar a los talcigüines es Héctor Romero, quien ha dado 22 de sus 41 años de vida a mantener esta tradición viva.

Él explica que antes de ser “talcigüín”, la persona interesada en convertirse en uno de ellos tiene que haber sido durante ocho o nueve años un personaje de judío.

Uno de ellos es Óscar Sandoval, quien desde el año pasado se convirtió en uno de estos personajes y asegura sentirse orgulloso de representar este papel.

Obras teatrales
Jóvenes en acción

Para el Martes Santo, jóvenes originarios de Usulután presentarán obras teatrales de la Pasión de Cristo. La actividad está pautada para las 6:00 de la tarde en las instalaciones de la iglesia El Calvario, ubicada en la Calle Libertad poniente, entre 10a. Avenida Sur y Avenida José Matías Delgado, en Santa Ana.

En Chalchuapa
El ángel del Farolito

En la parroquia Santiago Apóstol, en Chalchuapa, la tradición de la procesión del Ángel del Farolito se lleva a cabo todos los Miércoles Santos, a las 00:00 horas. El punto de reunión es la iglesia. Esta es parte de las tradiciones no tangibles de este municipio centenario.

En Juayúa
Dramatización

El Viernes Santo, en el atrio del templo Santa Lucía, de Juayúa, se dramatizará la Sentencia de Pilatos. La actividad se llevará a cabo de 8:00 a 9:00 de la mañana. Posteriormente, se partirá en procesión con la imagen de Jesús Nazareno que será escoltado por los romanos. Al mediodía, los cargadores recibirán alimentos de parte de Juayutur.

 

 

 

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