Niños reviven la pasión

Unos 25 alumnos representaron las 14 estaciones del Vía Crucis

Ileana Laínez
15 de marzo 2008

En medio de pequeñas y coloridas alfombras elaboradas con sal, flores y brillantina, se inició ayer el trayecto del Vía Crucis, representado por los alumnos del colegio San Francisco de Asís, de Ayutuxtepeque.

Desde las 5:00 de la mañana, los maestros, padres de familia y alumnos se congregaron en el tramo de la 1a. Calle Poniente, de la colonia Bonanza, frente al centro educativo para iniciar todos los preparativos.

Dolores de Turcios, directora del centro educativo, explicó que esta es una tradición que han realizado desde hace más de 12 años y tienen cinco de hacerlo en la calle.

"Cada grado coloca su altar y entre los padres de familia, los estudiantes y los profesores ven la manera de colaborar para decorarlo", dijo la directora.

Diego José Aguirre, de 14 años y estudiante de noveno grado de la institución, fue el joven que representó a Jesús desde la primera estación, y su actuación fue muy profesional, a pesar de que era la primera vez que hacia ese papel tan importante.

Con cada estación el muchacho supo interpretar el dolor y el sufrimiento, aunque aseguró que lo que vivió Jesús en sus últimas horas, sólo un ser supremo como Él lo podía soportar.

Aguirre aseguró que lo que más el gustó de salir en el Vía Crucis en vivo, fueron las horas de ensayo, durante más de un mes.

"Lo que más me costó fue hacer la escena de la crucifixión, porque no sabíamos como me iba a detener estando arriba, así que tuve que hacer equilibrio para no caerme", dijo el jovencito de complexión delgada quien vestía una túnica blanca y una peluca larga y rizada.

Xochilt Calles, subdirectora y organizadora de la actividad, explicó que en la actividad participaron 25 niños de séptimo a noveno grado.

"Hemos estado ensayando una hora diaria durante el último mes y medio para que todo saliera bien. Los muchachos han hecho un gran esfuerzo por lograrlo", expresó Calles.

Katia de Soriano, madre de dos alumnos de sexto y segundo grado del centro estudiantil, asistió a ver la actuación de los niños. "Me parece muy bonito que a los niños se les inculque el amor por las tradiciones de la Semana Santa y podemos ver el lazo afectivo que hay entre los alumnos y sus maestros", comentó de Soriano.

Lorena de Santamaría, otra madre de familia, explicó que su hijo participó como Herodes y estaba muy emocionado así que asistió porque no se podía perder su actuación.

Todas las flores que se utilizaron en la actividad fueron entregadas posteriormente a la iglesia San Sebastián Mártir.


 

 

 

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