Por el honor
» La Azul enfrenta el cierre con al menos tres variantes.
César Najarro
Martes, 13 de Octubre de 2009


Los jugadores de la Selección se divierten previo a la última práctica, ayer por la tarde, de cara a su compromiso final en la hexagonal, contra Honduras. fotos EDH / Mario Amaya

Un 6 de septiembre de 2006, el mexicano Carlos De los Cobos observó una derrota ante Honduras de los que después serían sus pupilos. Tres años y 38 días después, podría darse el último partido en el que los dirija. La Selección ya no pelea por un lugar en el Mundial pero ya se ganó uno muy especial en una afición que había dejado de creer.

Para algunos jugadores, será el último partido seguramente. Para otros, una oportunidad de brillar como el mejor goleador del área (Rudis Corrales). Para algunos, marcará el retorno tras varias ausencias (Álex Escobar). Y para Honduras, es el todo o nada, el Mundial o el repechaje contra el quinto de Sudamérica.

Las bajas

Carlos De los Cobos no podrá contar ni con Julio Martínez ni con Mardoqueo Henríquez, ambos por sanción. Tampoco estará el delantero Rodolfo Zelaya.

El ariete del León de la Segunda División de México tiene un esguince grado dos en el tobillo izquierdo. El médico Francisco Amaya explicó que ya venía así del vecino país y De los Cobos detalló que "en el entreno de ayer por la mañana (lunes) notamos que tenía algunas molestias. Mandamos a hacerle unos estudios y eso reveló que tenía problemas. Después se le hizo una resonancia magnética que confirmó que tiene un esguince y no va a poder jugar".

De los Cobos adelantó que será Williams Reyes quien salga como único delantero en el sistema 4-1-4-1 que ha venido utilizando últimamente. Reyes jugó 12 minutos en San Pedro Sula ante el país que lo vio nacer. Esta vez tendrá, aparentemente, más tiempo.

En algún momento pensó De los Cobos en Alfredo Pacheco para sustituir a Mardoqueo. "Ya ha jugado en esa posición antes, en FAS", dijo el lunes. Pero ya ayer, a pesar de que se conoció que Pacheco está totalmente recuperado de molestias en una rodilla, adelantó el profe que Álex Escobar volvería a la defensa central. "La Rastra" enfrentó también a los catrachos en San Pedro.

El otro cupo, el de Julio, es para Arturo Álvarez. De los Cobos comentó que le gusta más adelantado pero que "le va muy bien la banda derecha".

Este panorama es posible si Eliseo Quintanilla juega. El doctor Amaya dijo que las molestias que tiene en su rodilla no le impedirán jugar. De los Cobos agregó que, a pesar de que "se le derrama un poco de líquido y eso a veces impide un poco de movimiento, va a jugar, está bien".

Las claves

Ya dijeron los jugadores y el cuerpo técnico que quieren despedirse de la hexagonal de la mejor manera, es decir, con un triunfo.

Para ello, el capitán Ramón Sánchez comentó que hay que aprender de los errores, en particular de los cometidos en San Pedro. "Debemos ser un poquitito más contundentes que cuando estuvimos allá. Si aprovechábamos las oportunidades que teníamos hubiéramos marcado la diferencia. Hemos pagado caro nuestros errores. En San Pedro, jugamos de tú a tú, después los tuvimos metidos en su arco".

De los Cobos también quiere que los jugadores tengan presente el último partido de Honduras ante Estados Unidos. Es por ello que anoche les mostró un video. "Ahí Honduras tuvo que abrirse porque estaba necesitada de una victoria. Por eso quiero que lo vean, porque en el Cuscatlán también saldrán a buscar los tres puntos", dijo el DT.

Para él, "la Azul y Blanco debe evitar el choque porque estaremos en desventaja. Honduras tiene un muy buen manejo de pelota, jugadores que son muy fuertes en ataque, rápidos y que explotan bien el juego aéreo", dijo. "Hay que hacer circular el balón y eso nos puede generar muchas cosas positivas", agregó.

Hoy es la cita a las 6:00 p.m. en el Cuscatlán, la última de esta hexagonal, la última de este proceso, la oportunidad para despedir a este grupo que luchó con todo.


Una vez se jugó por la dignidad...

Víctor Zelada Redactor

Estar eliminado no significa jugar sin alma. No para mí. La Selección no está para dar un regalo a Honduras porque hoy debe despedirse bien con su Selección, aunque el sueño mundialista sólo quedó en eso, un sueño. Antes, debe jugar por dignidad porque no puede tirar al trasto todo el esfuerzo que ha hecho en los últimos tres años.

Hace 40 años, bajo otro contexto y contra el mismo rival, también hubo "un juego por la dignidad nacional". Cito a mi amigo Goyo Bundio –ex entrenador de la primera selección mundialista–, quien me contó esa historia: El Salvador no podía volver al país con una derrota (cuando tuvo que enfrentar en un desempate a los catrachos en el estadio Azteca el 27 de junio de 1969). Por esos días, había expropiaciones de tierra, maltrato y expulsión de compatriotas en el país vecino. Este problema socio económico coincidió paradójicamente con un partido de fútbol aunque no comparto el lema "la guerra del fútbol".

Bundio aún recuerda que le inculcó a sus jugadores que "el partido de la dignidad" lo era todo y que por el fútbol se podía dar una luz de esperanza a los salvadoreños. Luego estalló la famosa "guerra de las cien horas" y desgastó innecesariamente a dos pueblos hermanos.

Ahora no hay conflicto, ni maltratos, pero quiero pensar que el partido de hoy es por dignidad, para terminar con la cabeza en alto.