Legionarios, a la conquista del Azteca
» Ramón Sánchez y Arturo Álvarez se sumaron ayer. Hoy llegan Castillo, Martínez y Cheyo.
El Diario de Hoy
Martes, 6 de Octubre de 2009


Arturo Álvarez y Ramón Sánchez posan ayer para la lente de EDH en Querétaro.

Un día es ganancia. Con este enfoque se valoró el arribo de los legionarios del San José de la MLS, el capitán Ramón Sánchez y Arturo Álvarez, quienes solicitaron a su club ser liberados el lunes y desde la noche de hace dos días se instalaron en Querétaro, a pesar de que su equipo enfrenta por el torneo local al Chivas USA. Muchos de sus compañeros, incluso, se percataron de la presencia de los primeros refuerzos de la armada pesada del tanque azul hasta la hora del desayuno en el hotel.

La incorporación de ambos al trabajo fue paulatina. Álvaro Briones se encargó de dirigirlos en los ejercicios de estiramiento y trote en la Hacienda Dolores, canchas privadas ubicadas por San Miguel Allende, en Querétaro. En un principio, los periodistas mexicanos desconocían la presencia de Sánchez y Álvarez. Es más, los tomaban como parte del grupo que había comenzado la preparación el día lunes. Pero poco a poco se corrió la voz de que eran dos refuerzos que anticiparon su llegada.

Cuando éstos se disponían a observar las jugadas de laboratorio de sus compañeros, como abejas les cayeron los periodistas con tal de obtener sus primeros comentarios.

respuestas a CuauhtémocEntre el bombardeo de preguntas, nunca faltó la inquietud de conocer qué pensaban porque Cuauhtémoc Blanco pronosticó desde la semana pasada que El Salvador perdería 5-0. Arturo soltó una sonrisa y dijo: "Tampoco. Con todo respeto, nadie va a caminar sobre nosotros y eso está comprobado porque si hemos perdido no se han encajado más de una diferencia de un gol. Él puede pensar lo que quiera, lo he enfrentado cuando estaba en Chicago Fire, pero nosotros llegaremos al Azteca a buscar un resultado que nos ayude a tener posibilidades de luchar por una repesca".

Ramón Sánchez, en tanto, prefirió no prestar oído: "Sería una falta de respeto que nos pinten a nosotros de que los puntos serán fáciles para México. Nosotros los respetamos porque vienen de cuatro victorias seguidas y están a un paso para el Mundial. Pero nosotros también dependemos de sumar... (sobre callar bocas por la confianza en exceso de que golearán) Ustedes como prensa se encargarán de decir después si hicimos las cosas bien".

Motivación extra De los dos jugadores, uno conoce México y hasta hizo un trabajo de dos semanas con los Pumas del UNAM. Pero el Azteca sólo es conocido por vídeos o fotos... esto los motiva.

"Cuando estuve antes con Dallas (MLS) enfrenté al Tigres en amistosos y a finales de 2006 entrené con el Pumas del "Tuca" Ferreti. El fútbol mexicano tiene un alto nivel y, ¿a quién no le gustaría jugar en su Liga? Pero lo que más pienso ahora que ya estoy concentrado es que quiero ir al Azteca con la mentalidad de que el equipo saque los tres puntos. Miedo no debe haber en el grupo, sino la alegría de jugar en un buen estadio que conoceremos, primero Dios, el viernes".

Para el capitán de la Azul, su viaje a este país es toda una experiencia porque cuando De los Cobos llevó a la Selección al campamento de Cancún, aún él no integraba el equipo: "Siempre es motivante jugar a estadio lleno y más si podemos hacer un gran partido. Es mi primera vez en México porque no estuve en la convocatoria de enero de 2007 pero quiero que esta salida sea muy recordada y qué mejor si sumamos en un estadio con más de 100 mil personas".

Tanto Arturo como Sánchez dieron palabras de agradecimiento para con la directiva y cuerpo técnico del club Terremotos de San José. "Pedí al entrenador que nos dieran tiempo para sumarnos a la Selección y desde el momento que estamos en México, desde la noche del lunes, es una bendición. Muy agradecidos con el club porque el miércoles (hoy) juegan un partido", dijo Álvarez.

Ellos son los primeros legionarios listos. Ayer por la tarde, tocaron pelota y comenzaron a interactuar con el grupo. Los últimos en sumarse serán Julio Martínez, Christian Castillo y Cheyo Quintanilla. Los dos elementos de León son esperados en horas del mediodía y el diez de la Selección, a las 11:00 de la noche. Así, la Selección estará completa.


De los Cobos con Luis Rosales y su hijo Luisito, dos fanáticos de la Azul.

El corazón es azul

Por nostalgia, Luis Alfredo Rosales no ha desaprovechado la oportunidad. La razón es obvia: tiene 20 años de no ver su patria y a la Selección la apoya con el corazón desde 1982 por TV o Internet.

Este ingeniero en computación se las ingenia para pedir permiso y prestarse para colaborar: "Le dije al muchacho de la utilería (Carlos Choto) que cuente conmigo para que en casa de mi mamá, que también es salvadoreña, le podamos lavar los uniformes a los jugadores. Todavía no se ha podido, pero deben saber que tienen mi apoyo. Estoy feliz de verlos de cerca porque no es de todos los días que se asomen a Querétaro. Ya estoy listo para seguirlos hasta al Azteca".

Luis está casado con una mexicana (Patricia Patiño) y sus dos hijos -Luis Iván y Diane- ya comenzaron a interesarse por El Salvador y dicen entenderlo cuando éste llora por la Azul: "Lloré de coraje cuando EE.UU. nos empató en el Cuscatlán. Ya los teníamos y si se ganaba, El Salvador despega en la hexagonal".

Pero Luis no está solo. Mariam Sarah Merlos y los hermanos Mario y Gloria Zelaya Méndez se transportan todos los días desde San Juan del Río, una ciudad del estado de Querétaro. Comparten algo: sus cónyuges son mexicanos.