"No nos den por muertos"
El héroe de la noche ante los ticos mantiene las esperanzas de llegar al Mundial.
Franklin Ponce / El Diario de Hoy
Viernes, 11 de Septiembre de 2009


Rudis Corrales
foto EDH / Carlos Segovia

Un bálsamo fue para Rudis Corrales la anotación, con la que se firmó la victoria, de El Salvador ante Costa Rica. Su esposa se recupera de algunos problemas de salud y el gol vino a alegrar el momento y a mantener las esperanzas fuertes, en lo deportivo, de que todavía se puede alcanzar el objetivo del Mundial. La matemática todavía tiene abierta esa puerta de esperanza.

¿Cómo viene a endulzar, el gol y la victoria, el duro momento que vives con el estado de salud de tu esposa?

Mi esposa ya se encuentra mejor y ese gol vino a alegrar grandemente a todos. Por todos lados se siente una alegría inmensa y me emociona mucho haber sido protagonista de esta fiesta que se vive. Llena de satisfacción y motivación el hecho de haber marcado en un momento que el equipo lo necesitaba y además por el esfuerzo de mis compañeros. La victoria, el equipo la merecía.

Entonces, ¿tu gol hizo justicia?

Pienso que si, por la entrega y dedicación de todo el equipo. Dentro de la cancha propusimos más en ataque y estuvimos siempre cerca de anotar. Tuvimos mala suerte con la pelota que pegó en el poste de Christian Castillo y la que sacaron de adentro, que el árbitro no vio. Mantuvimos más tiempo la pelota y demostramos mayor orden. Sí, fue justo.

¿Qué tan difícil es no ingresar como titular en los últimos partidos?

Mucho, porque trabajas para salir desde el inicio. Cuando estás en el banquillo, las ganas te matan y solo se piensa en el momento en el que vas a entrar, para aportar.

Lo hiciste con un gol, pero antes se te había negado uno claro.

Son cosas que pasan, pero sabía que Dios me iba a premiar con algo. Fue grandioso que lo hiciera con el gol.

Descríbeme ese momento, ¿qué se te vino a la mente?

Cuando vi el balón a profundidad de Cheyo (Quintanilla) corrí y lo único que pensé fue en disparar a marco. Gracias a Dios la pelota entró y ahora estamos celebrando. Son cosas que ocurren en unos segundos y que no podes desaprovecharla. Sólo pensaba en anotar, solamente en eso. Cuando vi la pelota entrar a la portería exploté en emoción y comencé a celebrar con mis compañeros.

Bueno, se ganó y las posibilidades siguen abiertas.

No estamos muertos todavía. Mientras las posibilidades estén, las esperanzas también siguen. Nosotros lo dijimos y creo que en este partido se demostró que no seríamos trampolín de nadie en estos momentos. Sabemos que el camino es muy complicado, pero la victoria contra Costa Rica nos puede servir de motivación para el partido contra México.

¿Entonces hay que pensar en el "aztecazo" ?

Estamos obligados a eso, en pensar en ganar o ganar. Es un estadio duro contra un rival súper fuerte. Pero si queremos tener las esperanzas hasta el último partido tenemos que pensar en que podemos ganar a México en el estadio Azteca. Yo pienso que si nos podemos aplicar, lo podremos hacer.

¿Cuáles serán las claves para ese objetivo?

Será importante no dejarnos impresionar por la afición, aunque también será clave mantener el coraje que estamos desarrollando en los partidos. Hasta el momento hemos mantenido una actitud de lucha, que también ha sido clave en los partidos porque no nos hemos dado por vencidos nunca.

Ahora, por el otro lado, ¿de qué forma te ayudará este momento con tu equipo, Águila?

Motivacionalmente me dará mucha fuerza para destacarme en el equipo. Mi objetivo es recuperar el puesto de titular en Águila y el otro anotar la mayor cantidad de goles para llegar a la meta de todos, que es ser campeón.

¿Y que pasó con la posibilidad de salir en el exterior?

Hasta el momento no se nada más que lo que ya se dijo. Espero que mi trabajo en la selección sirva como vitrina para poder jugar afuera que es uno de mis sueños, pero ahora pienso sólo en Águila.