Debut Soñado
» ¿Quién dijo papá? La selecta al fin derrotó a los ticos con doblete de Osael

Víctor Zelada Uceda
Sábado 4 de julio de 2009


Osael Romero en la celebración de uno de sus dos goles a Costa Rica, el verdugo de los ticos. Foto: EDH

Sí se pudo. Desde el primer segundo se vio una Selección dispuesta a derrocharlo todo en su debut, con hambre y sin complejos contra una Costa Rica que ha sido su pesadilla deportiva desde hace doce años.

Estaba claro el panorama: iniciar bien el torneo, intentar vencer a ese archirrival que no había sido superado por Carlos De los Cobos, en casi tres años. Se rompió el maleficio. Se ganó 2-1.

Con sólo 46 segundos Osael Romero provocó la primera amonestación costarricense, después de un amarre del capitán Freddy Fernández. En consecuencia a esa jugada, Harold Wallace se complicó y concedió tiro de esquina.

En dos minutos, el marcador pudo abrirse, si Williams Reyes conecta con más potencia un centro de Romero, pero Keilor Navas evitó el susto.

El Salvador jugó a su antojo en los primeros diez minutos, aprovechando despistes, malas entregas de los volantes y los laterales que no encontraban cómo parar a Christian Castillo y Julio Martínez.

Ese buen momento permitió jugadas de fantasía, en especial las del zurdo Castillo, quien al 6' arrastró marcas, pero Reyes no pudo descifrarlo.

Costa Rica cayó en la cuenta de que debía volver al partido cuando Pablo Herrera se animó por derecha y envió un tiro de rebote que pudo cortar de taco Marvin González.

El ritmo del partido era bueno. Al cuarto de hora, la respuesta nacional pudo hacer daño. Fue un aviso de Osael Romero, quien hizo un recorte, centró desde la izquierda y en el contrarremate, Ramón Sánchez, se animó, pero Fernández fue una pared.

Osael, genio y figura En una ida y vuelta, Saborío y "el Paté" Centeno probaron a la portería, pero en una Montes rechazó de puños y en la secuencia, Reyes recibió un balón largo, la prolongó para Osael Romero, quien dejó sentado a Harold Wallace, tuvo tiempo para respirar y cruzar a Navas y desatar toda la euforia. El 1-0 era justo al 19'. Golazo.

El resultado pudo aumentar diez minutos después, cuando Coreas, Martínez y Reyes hicieron una pared de memoria, pero el nacionalizado salvadoreño fue pescado en fuera de lugar.

Kenton se vio obligado a realizar una primera modificación: Andy Herrón sustituyó a Wallace y Herrera retrocedió por derecha.

A pesar de ese cambio, El Salvador no desentonaba. El mismo Osael cerca estuvo de anotar y Reyes volvió a inquietar arriba, pero otra vez fue pillado en posición adelantada. Había presencia.

Sin embargo, todo riesgo tiene una amenaza. La ansiedad por marcar un 2-0 hizo que Costa Rica también propusiera y al 40', el estadio casi se derrumba cuando Celso Borges estrelló su tiro al poste.

El primer tiempo expiró y la Azul se fue al camerino arropado en aplausos por su desempeño. Merecía mucho más por ese ímpetu exhibido.

Luego, y sin perder esa sintonía, El Salvador volvió a su libreto. Desde el 46', volvía a presionar, cuando Reyes sirvió a Coreas, pero éste mandó el balón al cielo.

El mismo Reyes tuvo una al 49', después que Martínez le envió un caramelo al corazón del área, pero Navas se interpuso al deseo del atacante nacional, que todavía no marca su primer gol oficial.

Costa Rica no encontraba cómo hacer daño y se vio obligada a enviar piernas frescas en Warren Granados en el 54', en lugar de Froylán Ledezma, opacado por la marca férrea de Manuel Salazar. Pero poco a poco, el rival encontró huecos al borde del área y exigió al "Mudo" Montes.

Esa presión tuvo un premio: el gol del empate. "El Paté" Centeno filtró un balón desde la izquierda para el recién ingresado Granados, quien ni lerdo ni perezoso batió a su gusto. El corazón de Kenton volvió a su lugar.

Previo a eso, Cobos había mandado al campo a Rudis Corrales por Julio Martínez, con un golpe en el tobillo derecho.

El golpe final La pérdida de la mínima ventaja dolió mucho, pero el entusiasmo no se perdió del todo. El Salvador intentó reagruparse de nuevo, con un Osael repartidor y jugadores que entendían sus movimientos. Pero, luego el balón se perdía de su posesión y el sufrimiento aumentaba porque Costa Rica le apostó al todo o nada al 72' con el último cambio: el volante por izquierda Brenes llegó por Sirias.

Todo parecía gris, los ticos encimaban y El Salvador se atrincheraba. Pero surgió el milagro al 85'. Coreas dio un pase genial a Reyes, éste la entregó a Osael y éste marcó el definitivo. Un gol de locura. Tanto fue así que un aficionado buscó a Cobos, lo abrazó y se ganó la expulsión del campo, no sin antes montar un show que involucró a otros en el lanzamiento de bolsas con agua.

La locura por la victoria era evidente. La victoria se buscó desde el principio y ahora, el juego del martes contra Canadá en Ohio será clave para sentenciar una posible clasificación.