Fútbol Playa
Reyes de Concacaf
» La Selecta playera coronó la clasificación al Mundial con un triunfo en la final, sobre Costa Rica

Franklin Ponce / elsalvador.com
Lunes 22 de junio de 2009


Locura azul, en Puerto Vallarta, la Selecta playera festeja con toda su cosecha de trofeos. Foto: EDH

El Salvador terminó con broche de oro su participación en el premundial de Puerto Vallarta. Además de lograr el boleto al Mundial de Dubai, se coronó campeón al ganar la final, derrotando 6-3 a Costa Rica, el otro clasificado a la fiesta mayor del fútbol playa.

El esquema salvadoreño volvió a plantarse en la arena y mantuvo un ritmo inteligente: rápido en el ataque, fuerte en la marca y pendientes de los relevos, lo que asfixió por buena parte del partido a la delantera tica, además de que su zaga se mantuvo muy ocupada con los desmarques de Agustín Ruiz, Francisco Velásquez y por las bandas las arremetidas de Israel Garay, una de las tres variantes con las que salió el equipo salvadoreño.

Las otras dos fueron la del meta Luis Rodas y en la defensa estuvo Wílber Zavala en sustitución de Medardo Lobos, quien no jugó por lesión.

El primer periodo fue parejo, con un equipo salvadoreño muy especulativo que no arriesgaba atrás. Le imprimió fuerza al contragolpe, y de esta manera surgió la primera anotación.

A falta de un minuto para finalizar el primer periodo, Israel Garay se quitó la marca de dos jugadores ticos y tocó para Tomás Hernández, por izquierda, quien lanzó un disparo largo a portería, el cual fue desviado finamente por Garay para colocar el 1-0.

Segundos más tarde, los ticos encontraron la paridad en una jugada desafortunada para Elías Ramírez, quien en el intento por despejar la bola, en un tiro largo del tico Greivin Pacheco, desvió el disparo a su propia portería.

En el segundo periodo, El Salvador se soltó en la marca y decidió atacar más. Fue cuando logró marcar cuatro goles más.

El 2-1 llevó la firma de Tomás Hernández, quien en una pelota que dejó suelta Francisco Velásquez, después de burlar una marca, definió cruzado, sin ningún chance para el portero Sheidor Grau, quien entró en esta segunda parte.

Luego, otra vez Hernández aumentó el marcador, al anotar el 3-2 ante un "dormido" equipo tico. Velásquez cobró un saque de banda que no pudo ser rechazado por la defensa de Costa Rica, hasta que llegó a Tomás Hernández, quien con un potente disparo definió ante el achique del portero.

La cuarta anotación la hizo Ruiz, quien con este gol terminó campeón de goleo (8), al rematar una pelota que soltó el meta Grau, después de un tiro de Garay. A partir de allí, "Tin" jugó menos tiempo, pero cuando lo hizo apareció más retrasado para colaborar en la zaga. Esto permitió que Walter Torres se adelantara y marcara el quinto tanto azul.

Torres remató de bolea una asistencia de "Tin", que no pudo detener el portero Grau, a pesar de la estirada.

En el último cuarto, El Salvador salió más relajado y se dedicó a cuidar el marcador. Por su parte, Costa Rica se tiró más en ataque, lo que hizo que el portero Rodas, apareciera más en el partido, ahogando algunos disparos que llevaban etiqueta de gol.

Pero uno de ellos llegó con destino a red, después de que un disparo le picara mal a Rodas, quien intentó en dos oportunidades alejar la pelota de puños, pero la dejó suelta para el remate de Pacheco, para el tercer gol tico.

La cuenta la cerró el jugador revelación de la Selecta, Francisco Velásquez, quien adentro del área remató una pelota que no pudo despejar la defensa tica. Con esto el equipo selló el 6-3 y una participación de ensueño.

Al final, hubo lágrimas de alegría. La copa de campeones se levantó, pero en sus corazones sólo brillaba el nombre de El Salvador. Un capítulo que se cierra con final feliz y que comienza a relatar el otro, con nombre: Dubai

Lágrimas de alegría y de gloria

Tomás Hernández, ejecuta una imponente chilena ante la marca de dos contrarios ticos. Gran técnica del salvadoreño. Foto: EDH

"¡Campeones, campeones, campeones... oé, oé, oé!", todo en coro y al mismo ritmo. Así festejo la selección playera su conquista en el premundial con el trofeo de campeones. Sonrisas de oreja a oreja, en algunos lágrimas, pero sobre todo la felicidad.

"No lo dudamos nunca, en ningún momento se pensó en otra cosa que no era ganar. Ya estábamos satisfechos con haber logrado la clasificación, pero sabíamos que podíamos lograr más. En esta selección hay mucho talento y está demostrando que está creciendo a pasos agigantados", comentó con mucha alegría el técnico del equipo Rudis Gallo.

El DT lloró de felicidad cada vez que era abrazado por un jugador. El míster sólo expresaba, "Dios nos quiere, nos quiere... Dios nos ama".

Con lágrimas también lo acompañó Elías Ramírez, el popular "Ronaldinho", quien elevaba su mirada al cielo y agradecía al Todopoderoso.

"Sólo Dios sabe todo lo que hemos sufrido, es una alegría inmensa la que sentimos porque somos campeones. Antes nadie daba nada por nosotros, pero fuimos trabajando a conciencia y con el apoyo de nuestra familias salimos adelante. Ahora vamos al mundial con una medalla de oro en el cuello", comentó "Dinho" Ramírez.

La celebración fue efusiva cuando hicieron la vuelta olímpica, sacando los únicos aplausos que le pudieron robar a la afición mexicana.

"No queremos ser otra vez ave de paso, vamos con sueños y objetivos bien trazados para el Mundial. Queremos superar la primera ronda", dijo Roberto Membreño sobre Dubai. Al final, se abrazaron para hacer la oración y decir juntos: "¡Gracias a Dios!"

Los héroes parten esta tarde hacia México D.F., donde dormirán para arribar mañana a suelo cuscatleco.


Una fiesta llena de humildad

Frank Velásquez intenta contener la llegada de un contrario costarricense. Velásquez fue la revelación azul. Foto: EDH

La Selección playera logró otro hecho histórico, pero los jugadores tuvieron una celebración con mesura y tranquilidad, que se extendió hasta el hotel, pero con mayor calma que en el estadio, después del partido.

El cuerpo técnico trató de motivar a Israel Garay, Saúl Blanco y Luis Rodas para que no bajaran el ánimo, ya que estos no habían visto acción en el partido frente a los estadounidenses. El mal estado les duró poco, porque también con algunas lágrimas de felicidad, celebraron el boleto al mundial de Dubai.

Los rostros de todo el plantel reflejaban la alegría y satisfacción por haber obtenido su boleto al mundial, pero al llegar al hotel subieron a sus habitaciones y minutos después bajaron para cenar.

Durante la comida, sólo se hablaba del partido y más de alguno salía con alguna broma hacia Dubai, comentando sobre la cultura de Emiratos Árabes Unidos.

Luego de haber cenado, la mayoría subió a sus cuartos para descansar, ver televisión o dormirse.

La otra parte se quedó en los pasillos del hotel, relajándose y compartiendo con otros jugadores de los demás países. Ese convivio duró poco, porque treinta minutos después subieron a sus habitaciones para dormir.

Lo último que se preguntaron fue: "¿Cómo será el apoyo que nos darán después de haber clasificado otra vez? ¿Creo que nos merecemos algo bueno?", comentó un jugador... será que alguien les tomará la palabra.

Los jugadores se han convertido en los embajadores de la gloria salvadoreña. Una lección de que con trabajo, pero sobre todo con humildad, se llega a lo más alto...
¡Señores, me quito el sombrero ante ustedes!

5 razones para la clasificación

Un análisis de los puntos clave para que El Salvador esté en el Mundial de Dubai.

Continuidad
Previo a la primera clasificación, el equipo ya había tenido un proceso de trabajo. De ese grupo se mantienen diez jugadores, los que también participaron en el Premundial: Luis Rodas, Eleodoro Portillo, Wílber Zavala, Medardo Lobos, Tomás Hernández, José Membreño, Elías Ramírez, Walter Torres, Saúl Blanco y Agustín Ruiz, forman la base del esquema de Rudis Gallo. Son quienes le brindan seguridad y confianza.

Confianza
El Salvador cayó ante México (1-4) porque así lo quisieron los salvadoreños. Jugaron a perder porque querían enfrentarse a los estadounidenses y a costa de ellos conseguir el boleto... Así fue. El trabajo de esta selección está basada en la confianza que cada parte se tiene, jugadores y cuerpo técnico. La seguridad que el grupo conserva no los hizo dudar en ningún momento de que clasificarían al Mundial, la palabra eliminación la borraron de todo diccionario, conscientes del trabajo que habían realizado y de lo que aportan en la cancha.

Refuerzos clave
Francisco Velásquez e Israel Garay son los novatos en este grupo, que marcha con pasos de grandeza. Ambos jugadores se incorporaron al plantel después de superar algunas visorías que el técnico Gallo realizó en la costa salvadoreña. Rápidamente, Velásquez y Garay entendieron cuál era el objetivo del grupo y lo retomaron como propio. "Chico" Velásquez fue pieza importante para que el equipo consiguiera el boleto, marcando dos goles en la semifinal contra EE.UU.

Actitud
Si hay algo que le sobra a este grupo es voluntad y eso ni quien lo dude. La garra y el coraje que estos muchachos tienen los hace no "achicarse" ante cualquier rival. Previo a este premundial, siempre se mencionó que los rivales eran superiores en corpulencia y altura, pero eso fue un punto y aparte, ya que no se notó esa diferencia en la cancha. Fuera quien fuera el contrario, lo marcaban y luchaban cada balón de "tú a tú", no importando las desventajas físicas. Jugaron con inteligencia, habilidad y rapidez.

Un DT conocedor
El pilar de este equipo es el técnico Rudis Gallo. Conoce a sus muchachos "como la palma de su mano", además de que siempre se está actualizando con las reglas de este deporte. Estudia a la perfección cada detalle de los rivales para trasmitírselos a sus muchachos, para controlar hasta conseguir la victoria. Durante el partido, pareciera que el DT siempre está molesto con sus jugadores. Es parte de la exigencia que le pide a sus jugadores. Él escogió a este grupo, lo pulió y lo ha convertido en una joya del fútbol playa mundial.