Honduras nos bajó de la nube
» El Salvador cayó en suelo catracho y regresó a la quinta posición del hexagonal, ya que México batió a Trinidad. Honduras es nueva tercera


Cesar Najarro
Jueves 4 de junio de 2009


CON TRISTEZA. Desde la Izq.: Escobar, Salazar, Pacheco, Quintanilla, Martínez, Sánchez (atrás) y Castillo, cabizbajos en el Olímpico catracho.
. Foto: EDH

Durísimo golpe para la Azul. Ante Honduras, esta vez no se pudo. Faltó suerte en la primera parte y energía en la segunda, donde El Salvador se quedó sin gasolina.

Ganó el que tuvo más puntería, el que aprovechó un error rival en un partido parejo, de ida y vuelta, desgastante y donde el que pegó primero, pegó dos veces.

Lo dijo Marvin González antes del juego, que sería clave marcar primero. El Salvador salió a eso, pero no pudo.

Con vocación ofensiva, El Salvador comenzó a dominar de entrada. En el mismo Olímpico, sin complejos tocaba sin parar y, lo mejor, llevaba peligro.

Con un Eliseo Quintanilla enchufado y un Julio Martínez desequilibrante, los locales no podían quitarle la bola a los cuscatlecos.

Apenas sobre 45 segundos, tras un tiro libre, Rudis Corrales obligaba a la salida aflictiva al meta Noel Valladares.

Sobre el 12', Salvador Coreas, muy movedizo, se sumó al ataque y sacó un centro que buscaba a Rudis Corrales. El defensa Mynor Figueroa cortó mal.

La pelota quedó servida para el cuscatleco, quien de media vuelta y de primera la voló a metro y medio de la línea de gol. La dejó ir El Salvador.

Un minuto más tarde respondió Honduras con un rematea un metro del área de Julio "Rambo" De León. Se fue desviado por poco. Primer aviso serio de la casa.

Pero El Salvador seguía en control del juego y al 14', en un mal rechazo de Izaguirre a un centro desde la izquierda, la pelota le quedó al borde del área a Rudis, quien la prendió de primera, otra vez sin suerte.

Clave

El Salvador había dominado los nervios y parecía asentado mientras ejercía cierto dominio. Pero, en un balón intrascendente, Álex Escobar quiso salir jugando y regaló el balón. Amado Guevara entró como "Juan por su casa" y sacó un disparo que rechazó como pudo el meta Montes; la suerte también cuenta en el fútbol y la pelota, caprichosa, no quiso salir en dirección a un salvadoreño. Le llegó a Carlos Pavón. El delantero marcó a placer con un misil, desahogó la euforia de los locales y apagó los ánimos nacionales.

Fue un duro golpe. No anotaba el mejor, sino el que aprovechó el primer error. Honduras ganó confianza y se le hizo más difícil a El Salvador llegar. Para colmo, comenzó a aparecer el juego fuerte de los catrachos, sin que el árbitro Baldomero Romero las cobrara todas. Una falta por detrás a Cheyo, en un contra, la ignoró. También el manotazo de Figueroa sobre Rudis, en el rostro.

De lejos

Con una Honduras ya segura en el campo, El Salvador no tuvo más profundidad por un lapso. Sin embargo, siguió buscando otra alternativa: el disparo de larga distancia. Dos veces probó Cheyo sin suerte, primero a la carrera, luego en tiro libre. La otra fue para Alfredo Pacheco, a balón parado.

Se fue desviado. Y más tarde, en el último tramo del primer tiempo, Castillo tiró de 40 metros a un lado de la meta de Valladares. Luego, Salazar, tras un rechazo de la defensa en un tiro de esquina, mandó la pelota por arriba.

Honduras retrasó líneas y pasó a quedarse al contragolpe para hacer salir más a El Salvador y tratar de aprovechar los espacios y la velocidad de sus hombres. En una de esas, Pavón se escapaba por el centro, al 41', pero justo cuando sacó el disparo, González cortó el remate de una barrida.

Cuando la primera mitad se acababa, Honduras pudo haber puesto todo más difícil para El Salvador. Ramón Núñez se escapó al recortar desde la derecha hacia el centro.

Pacheco perdió la posición y González estaba muy retrasado. Entró el hondureño por el hueco y cuando Montes salía para reducir espacios, le quiso anotar por arriba. La bola pasó cerca. Tremendo susto. Y vendrían dos más.

Es que Honduras adelantó líneas de nuevo. En parte porque El Salvador se paró de nuevo más atrás. A falta de 30 segundos para que pitara el árbitro, en un centro desde la izquierda, Montes cortó el balón pero la bola quedó finalmente para Pavón, quien disparó a puerta vacía. En la línea, Marvin González salvó. Acción seguida, Carlo Costly se lanzó en palomita tras un centro desde la derecha y ante una defensa dormida. Sólo se escuchó el "uhhhh".

Faltaron ideas

Para la segunda parte, el partido siguió abierto, pero la casa tenía más profundidad. El cuadro nacional cayó a ratos en el pelotazo y mandó a la guerra a Rudis o a Cheyo ante las torres catrachas. Así no se puede. Le costó a la Azul llegar en bloque y cuando tocaba era atrás o al medio, pero poco en el último cuarto de cancha.

Al 56', Pavón ganó una bola desde su portería mientras los azules se replegaban. El del Necaxa sirvió bien para Costly quien, en carrera y con la presión de Escobar, sacó un disparo cruzado que saludó toda la línea de gol.
Luego, al 63', Núñez probó para los locales de larga distancia, sin suerte. Y cuatro más tarde, Pavón, mientras todos veían, sorprendió con un remate bastante cruzado que salvó Montes.

Sobre el 75', De León se quitó dos veces a Pacheco dentro del área, pero nunca remató. El del Red Bulls se recuperó a tiempo y le quitó el balón.

En una de las pocas claras de la segunda parte para la Azul, Manuel Salazar tuvo tiempo y espacio para rematar, luego de un tiro de esquina donde Sánchez le asistió. Pero el remate se abrió sobre poste derecho de Valladares.
Fue todo, no hubo más ocasiones claras. Ahora, a remar contra corriente y con la misión de ganar en Trinidad para seguir soñando.