Pelé Zapata marcó el único tanto de El Salvador en un Mundial, y quiere una reivindicación pública.
Víctor Zelada Uceda
Viernes, 25 de Mayo de 2007
Más de 23 mil miradas en el Nuevo Estadio de Elche, escenario del juego entre El Salvador y Hungría, observaban el gol de un jugador de piel morena que portaba en su camisa el número 14. Se trataba de Luis Baltazar Ramírez "Pelé" Zapata. El jugador corría y daba saltos tras marcarle con un toque suave al guardameta Ferenc Meszaros. Ese gol no sólo se enmarcaría en el tiempo como el único tanto de El Salvador en mundiales; sino que representaba el primero de un país centroamericano en esta justa. Zapata confiesa cómo vivió ese gol y qué piensa del homenaje que El Diario de Hoy y Más! le harán a los mundialistas del 82, con el atractivo de un juego contra los húngaros, en el Cuscatlán.
¿Que recuerdos tiene del Mundial 82?
Volví a la Selección por petición del pueblo. Después de que jugué algunos partidos en la eliminatoria de zona en Centroamérica (1980), nunca sabré porqué los técnicos no me convocaron para la hexagonal en Honduras, pero luego la afición presionó para que me llamaran. Pude no haber estado, ni marcar el gol de El Salvador.
¿Qué pasó por su cabeza después de hacerle el gol a Hungría?
Anotar un gol en un Mundial no es fácil y aunque el marcador fue bastante grande (10-1), me sentí feliz.
¿Y en la celebración?
Varios de mis compañeros me dijeron que no hiciera algarabía, porque nos podían marcar más goles y ¿no siempre nos anotaron más? Lo celebré como si estábamos ganando el partido.
Quedó en la historia...
Sí, en los libros de FIFA. Tal vez no aparece mi nombre, pero sí el del país. Hoy, mi pregunta es: '¿Hay un reconocimiento por eso?'.
¿Por marcar el gol?
Exacto. ¿Me lo ha dado el Estado o alguien? No. Lo que veo es porque soy del interior del país (San Miguel) y no de allá (San Salvador). Tendría que haber un reconocimiento.
¿Qué le gustaría?
He tenido reconocimientos sencillos, como la copa que me dio Radio Carnaval...
¿Quiere que le pongan su nombre a un estadio?
(Se ríe). Sería bonito, agradable, pero no lo hacen. A pesar de ello, me siento orgulloso de haber representado a mi país y a San Miguel, porque soy puro migueleño. Es un halago este gol, pero algunas personas le toman más importancia a los diez goles de Hungría que al gol que hice. Me bajan la moral (se ríe).
¿Qué piensa de revivir el juego contra Hungría del 82 frente a su público?
Hungría nos pegó y dejó una 'psiquis' en la afición, aunque habría sido mejor traer a los belgas, quienes nos ganaron apretado. Qué bien la idea de hacer un juego, ya me voy a poner a correr con mis jugadores (del Águila) para estar bien físicamente. Ya tengo cerca de un mes de no jugar con mi equipo Belén en el papi fútbol junto con la Macora Castillo, Salvador Moreno, Salvador y Víctor Coreas...
¿Será una revancha sana?
Sí, pero en otra lid (circunstancia). Los húngaros del 82 eran fuertes y con un promedio de estatura entre 1,80-1,90 metros. Sólo los vimos en un vídeo, un día antes del juego contra ellos, pero aún así les jugamos bien, abiertos. El marcador no refleja lo que realmente ocurrió en la cancha.
Citó a Bélgica como un rival al que le hubiese gustado enfrentar otra vez, ¿por qué?
Nos paramos bien contra ellos y cuando nosotros manejábamos el partido nos cae un gol desde 35 metros de distancia (Ludovic Coeck). Pudimos ganarles, al igual que contra Argentina. Pero Hungría está bien. Es un buen detalle de parte de El Diario de Hoy.