padres e hijos acudieron a la celebración para conectarse en cuerpo y alma a las celebraciones del Divino Salvador del Mundo que se llevan a cabo a miles de kilómetros de distancia.
FOTO EDH/Paula D íaz
Salvadoreños Por el Mundo
Día familiar en festejos agostinos de Los Ángeles
Domingo, 03 de Agosto de 2008
Paula Díaz/Los Ángeles
» Pupusas y música guanaca marcaron inicio del Día del Salvadoreño en California
Con música y comida salvadoreña iniciaron en Los Ángeles las festividades en honor del Divino Salvador del Mundo, que se festejan por más de una década en esta ciudad.
Este día los salvadoreños sacan el azul y blanco en camisetas, banderas y gorros, para demostrar con los colores patrios el fervor y la remembranza por el país que los vio nacer.
“Me gusta venir por el ambiente, por sentir un poco de lo que están viviendo allá”, comentó Julio Amaya, originario de San Miguel, mientras se deleitaba con una pupusa bajo la sombra en el Parque Exposition, donde se lleva a cabo la celebración.
Sin embargo, no todos estaban contentos con el festejo. Francisco Reyes, originario de Santa Ana, expresó su disgusto por la “donación” que estaban solicitando a la entrada del parque.
“Pagué ocho dólares de estacionamiento, luego llego y me piden donación, una pupusa cuesta 3 dólares, una soda, una horchata o cualquier refresco son tres dólares, eso se me hace un robo”, dijo enfadado, Reyes. “Parece que hacen sus fiestas de agosto con nosotros” agregó.
Emely Campos, originaria de San Miguel, criticó los altos precios de la comida que es vendida por el restaurante Mi pequeño Pulgarcito, que tiene la exclusividad en el evento. “Si uno viene con la familia y cada pupusa es a tres dólares, más los refrescos, el estacionamiento y la donación, ya es más de lo que se gana en el día de trabajo”, externó.
Raúl Mariona, miembro de la Asociación Nacional Salvadoreña Americana (SANA) y director de operaciones del Día del Salvadoreño, dijo que la donación es para pagar los gastos del evento. Agregó que el donativo podía ser de cualquier monto y que el festival cuenta con orquestas locales, grupos musicales y poetas, para el entretenimiento familiar.
Los organizadores esperan superar la asistencia de hace un año, que según las autoridades llegó a las 60 mil personas durante los dos días del evento.
Mientras tanto, en el Parque MacArthur también cientos de personas disfrutaron de las Fiestas Agostinas en medio de un ambiente comercial, musical y gastronómico, con sabor cuscatleco.
Germán González, originario de La Paz, residente de Los Ángeles desde 1985, visita esta festividad desde hace varios años. “Me recuerda mucho a mi tierra, me gusta venir con mi familia y que la niña aprenda un poco de mi país”
Por su parte, Astrid Leyva, originaria de Guatemala, contó con orgullo que participó de la festividad porque sus hijos se consideran salvadoreños como su padre, William Leyva,originario de Ciudad Delgado.
“Pregúnteles de dónde son y le van a decir que salvadoreños”, sostuvo Leyva, quien estaba acompañada por dos mujeres a quienes cuida y también llevó a participar de los festejos salvadoreños.
Sentado bajo la sombra de un árbol huyendo de fuerte calor estaba Germán Ramón, originario de Santa Ana, con sus hijos Elías, de 16 años, Carlos de 12, y Gregorio de 15.
“Me gusta venir a este festival, desde hace tres años lo hago y a ellos les gusta a pesar de haber nacido aquí les gusta identificarse con lo de El Salvador”, comentó Ramó.