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» Cientos llegaron para disfrutar la actividad ayer por la mañana
Como en las fiestas de pueblo, desde las 7:00 de la mañana de ayer, los cohetes de vara anunciaron el inicio del desfile dedicado al Comercio.
Colorido, alegría y humor fueron los detalles que abundaron en la actividad que inició el recorrido desde el Divino Salvador del Mundo hasta el Parque Barrios.
Más de 50 carrozas pertenecientes a los diferentes sectores comerciales de San Salvador participaron en este derroche de creatividad y vistosidad, el cual abarcó más de cuatro kilómetros, según el sargento Ricardo Funes, del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM).
Violeta Menjívar, alcaldesa de San Salvador presidió la travesía al lado de los miembros del Concejo Municipal. Y en esta ocasión lo hizo a pie, aunque para el Desfile de Correo viajó en un carro.
Cerca de las 9:30 de la mañana, después de que todos los organizadores habían terminado de dar los últimos detalles a las carrozas y a las participantes, inició el desfile, el cual contó con la participación de unas veinte bandas de paz de diferentes instituciones educativas.
La belleza y coordinación de las cachiporristas del Centro Cultural Oxford llamaron la atención del público masculino, debido a las faldas cortas que utilizaron.
Los tradicionales “Viejos de agosto”, el Cipitío y la Siguanaba pusieron el toque de humor, como todos los años, sólo que en esta ocasión realizaron varias presentaciones de bailes con una coreografía sincronizada al ritmo del reggeaton.
Luego se dedicaron a correr en medio de las bandas de paz y se dispusieron a bailar con los asistentes. Los chichimecos, que fueron en total siete, danzaron con la gente, como si estuvieran en el suelo y recorrieron con apenas unos descansos toda la travesía.
Las carrozas se caracterizaron por ser interactivas en su mayoría, ya que algunas utilizaron sistemas de fuentes y movilidad en algunos detalles.
La jefa edilicia aseguró que este día es importante para los capitalinos porque el comercio es la actividad económica más importante para sus habitantes.
Junto a las empresas del sector formal participaron unas 18 carrozas de comerciantes informales, que de igual manera se alistaron para competir por la mejor carroza del desfile.
La ganadora de este año fue la del edificio tres del Mercado Central, la cual tenía una réplica en pequeño del volcán de San Salvador, del cual salía humo, y otra escultura del monumento del Salvador del Mundo, la reina Ileana I y sus princesas acompañantes, vestían coloridos trajes típicos salvadoreños.
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GIGANTONES
Una tradición fortalecida por nuevas generaciones
Juliona, Diana, Minta, María Julia, Moncha y Rosita son los nombres de las seis gigantones que se hicieron presentes al Desfile del Comercio.
Todas estas señoras, y algunas señoritas, son la creación de un grupo cultural de jóvenes denominado Teopantli.
“Son patrimonios que nos han heredado nuestros antecesores y estamos tratando de conservarlos para hacer nosotros lo mismo”, dijo José David Benítez, de 16 años, miembro del grupo.
Cada muñeca tiene una estructura elaborada con varas de bambú y alambres, la cara se elabora con papel maché y pintura acrílica y los brazos y los vestidos con tela dacrón.
El peso aproximado de cada una es de unas 50 libras y su altura es de más de tres metros, sólo los más experimentados pueden maniobrarlas y darles vida. Esta reportera se introdujo en “Julia” y no logró dar más de tres pasos debido a su peso, la incomodidad de la estructura y por la falta de equilibrio.
Otros jóvenes del mismo grupo son los que interpretan a los otros personajes de las fiestas. Deny Bryan Rodríguez, de 16 años, explicó que tanto las máscaras como los vestuarios son hechos por ellos. “Lo que más nos gusta es que podemos divertir a otras personas con nuestros bailes y ocurrencias”, dijo.
El desfile estuvo salpicado por sus gracias, como siempre.
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En los parques y plazas suenan las orquestas
Las melodías que interpretó la Metro Band, la orquesta municipal, han puesto a bailar a más de uno, sin faltar el pasadito de copas, que es el que más se contorciona.
Ayer, por la tarde, el concierto se traslado a la Plaza Barrios, Frente a Catedral, en donde los capitalinos disfrutaron de la música y una exhibición de boxeo. La voz de Noemí Najaro interpretó una hilera de canciones, que deleito a los asistentes, incluso algunas madres dirigidas por sus hijos, se atrevieron a bailar, aunque solo fue por unos segundos.
La gira de la orquesta municipal, que inició con las fiestas agostinas, los ha llevado al Parque San Jacinto, La Plaza Barrios y seguirán mañana en la plaza del Trovador, a las 4:00 de la tarde.
Además de la Metro Band, una marimba ha interpretado melodías en otras zonas.
Hoy hay carnavalitos en La calle Arce, Bulevar Constitución, San Jacinto y Alameda Juan Pablo II, todos a las 8:00 p.m.
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CACHIPORRISTAS
Coordinación a pesar del cansancio
Movimientos sincronizados, peinados estilizados y prendas diminutas y ajustadas caracterizaron a las más de 50 cachiporristas que participaron ayer, en el desfile del Día del Comercio.
Diferentes centros educativos capitalinos aportaron la gracia y simpatía de las jóvenes que bailaban al ritmo de las melodías ejecutadas por su respectiva banda de paz.
El Instituto Nacional de San Bartolo se presentó con 57 miembros, que interpretaron canciones de merengue, cumbia y salsa al ritmo de samba y batucadas. Al frente tres cachiporristas que bailaron todo el recorrido a pesar del intenso calor y sol.
Del instituto Albert Camus, participaron ocho jovencitas, las cuales cambiaron las cachiporras por aros con cintas de colores.
Jeimmy Hernández Monterrosa, de 18 años mostró sus habilidades para bailar con mucho ritmo todas las melodías interpretadas por la banda de su centro de estudios.
A pesar del cansancio y de los tacones de seis pulgadas de sus botas blancas, la jovencita no se detuvo durante ningún momento del desfile.
La estudiante de segundo año de contador, aseguró que aguantó las más de dos horas porque le apasiona bailar y que espera el próximo año volver a repetirlo.
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