
SUECIA
Alemania le trae buenos recuerdos a los suecos, que 32 años después quieren repetir una buena actuación.
Un sistema de juego consistente, unos pocos jugadores de primer nivel y una gran seguridad defensiva: eso es, esencialmente, lo que clasificó a Suecia para el Mundial de Alemania 2006.
Suecia tiene buenos recuerdos del torneo de 1974 en la República Federal Alemana, donde fue quinta, su mejor clasificación desde 1958 y sólo superada por el tercer puesto de Estados Unidos 1994. En 1974 los suecos lograron un empate 0-0 con Holanda, finalista, y perdieron 4-2 con Alemania, posterior campeón, en el inundado estadio de Duesseldorf.
La selección de 2006, que aspira a repetir una actuación similar en Alemania, tiene las mismas hechuras. Destacan dos estrellas del máximo nivel en el fútbol europeo, como Zlatan Ibrahimovic, delantero de la Juventus de Turín, y el centrocampista del Arsenal Fredrik Ljungberg, de 28 años.
Ibrahimovic, de 24 años, que empezó a sobresalir en el Ajax de Amsterdam, ha madurado en la Serie A del fútbol italiano, y el seleccionador sueco, Lars Lagerback, alaba la fuerza, la movilidad y la técnica con la pelota del atacante de 192 centímetros de estatura.
Ljungberg, por su parte, anotó siete de los 30 goles suecos en la clasificación.
Un buen complemento para las dos figuras es el veterano delantero centro del Barcelona Henrik Larsson, que puede haber perdido algo de su velocidad, pero que no para de anotar goles para la selección y para su equipo cuando le dan oportunidades. Ya no es el goleador inclemente del Celtic de Glasgow, pero en el Barcelona tiene otro rol, igualmente importante, como sustituto de Samuel Eto'o.
"Es un jugador que hace todo bien y no tiene ninguna debilidad", describió Lagerback a Larsson, que silenció las críticas cuando anotó un maravilloso gol para el 3-1 contra Islandia en el partido final de clasificación, el 12 de octubre, tras un gran pase de Ibrahimovic.
"Todo el mundo debe ser criticado, pero en algunas ocasiones las críticas son ridículas", aseguró Larsson tras jugar con los islandeses.
En total, el tridente formado por Larsson, Ibrahimovic y Ljungberg anotó dos tercios de los goles de Suecia en los diez partidos de las eliminatorias al Mundial. Suecia además sólo concedió cuatro goles y mantuvo su puerta a cero en seis partidos.
Larsson, a sus 34 años, se convertirá en el jugador con más apariciones en grandes torneos de la historia del fútbol sueco, después de haber renunciado al combinado nacional tras el Mundial de Corea/Japón 2002 y volver en la Eurocopa de 2004 en Portugal cuando toda la afición y compañeros pidieron su regreso. Su primera aparición en un Mundial fue en Estados Unidos 94.
Para Lagerback, la fortaleza del grupo está en un sistema de juego establecido que los jugadores desarrollen de memoria.
"El Real Madrid nunca queda peor que tercero o cuarto, pero si ellos no tienen una idea buena, no ganan. Es lo mismo en un Mundial o una Eurocopa, siempre gana el equipo que tiene una idea clara", cree el seleccionador. "No es suficiente tener jugadores brillantes individualmente. Así se podrá estar siempe arriba, pero no ganar", opina.
La consistencia sueca se basa en que en los diez partidos de clasificación, el técnico empleó a 22 jugadores, pero confió básicamente en 15, que disputaron entre cinco y diez duelos.
La manera de jugar de Suecia, con los roles muy determinados para los jugadores, data ya del Mundial de 1994 en Estados Unidos, cuando Lagerback y el que fue su ayudante, Tommy Soderberg, fueron espías para el entonces seleccionador, Tommy Svensson.
Los dos analizaron a Brasil y copiaron el concepto que introdujeron cuando se hicieron cargo del equipo tras Svensson en 1998.
Lagerback escribió su historia como seleccionador al asegurarse la participación en las fases finales de los últimos cuatro grandes torneos: los Mundiales de 2002 y 2006 y las Eurocopas de 2000 y 2004.
A partir de 2004, Lagerback, de 57 años, ya camina solo después de que Soderberg iniciara nuevos proyectos.