
POLONIA
El seleccionador Janas no quiere transmitir falsas esperanzas, pero confía en la clasificación del equipo al menos hasta octavos
Polonia aspira a realizar un buen Mundial de fútbol en Alemania después de clasificar de manera directa en un difícil grupo por detrás de Inglaterra, como uno de los mejores dos segundos en la zona europea.
Quizás los recuerdos de la última vez que jugaron un Mundial en el país vecino, en 1974, serán suficientes para dar alas a los polacos en 2006. Entonces, Polonia clasificó también en un grupo en el que estaba Inglaterra, a la que eliminó tras empatar en Wembley en un famoso partido.
Hace 32 años, Polonia demostró en Alemania que su pase no había sido una casualidad, y con jugadores como Kazimierz Deyna y Grzegorz Lato, máximo goleador del torneo con siete tantos, terminó en tercera posición.
Polonia igualó esa actuación en España 1982, donde emergió otra figura de talla mundial, Zbigniew Boniek, quien más tarde fichó por la Juventus de Turín en el mayor traspaso de un jugador de Europa del Este de su generación.
Los polacos estuvieron luego en México 1986, pero su estrella se apagó y no regresaron a un Mundial hasta Corea/Japón 2002, por donde pasaron sin apenas dejar huella. El equipo regresó a casa eliminado en la primera fase con una sola victoria de consolación sobre Estados Unidos. La Eurocopa de Portugal 2004 también pasó sin la participación polaca.
Ahora, el seleccionador Pawel Janas tiene un equipo sólido, pero desprovisto de estrellas de talla mundial, por lo que no quiere lanzar mensajes triunfalistas y pretende desactivar las desorbitadas esperanzas del país, de unos 40 millones de habitantes y uno de los más pujantes de los nuevos socios del este de la Unión Europea. "La realidad es que no tengo el mejor equipo y yo no soy el mejor entrenador", admitió el técnico con inusual sinceridad.
"Uno debe creer en sí mismo, pero no puede mentir a los fans. Yo no quiero inflar el globo de la expectativa como sucedió en el anterior Mundial", añadió Janas, que jugó en todos los partidos de Polonia en el torneo de 1982.
Sin embargo, la clasificación ha insuflado un más que necesario soplo de aire fresco al fútbol polaco, que cayó realmente muy bajo a comienzos de año con las conmocionantes revelaciones de corrupción generalizada en la primera división.
La lista definitiva de Janas llegó con sorpresa. El jugador más conocido del equipo polaco, el arquero Jerzy Dudek, cuyas atajadas en los lanzamientos de penal en la final de la Liga de Campeones de 2005 dieron el título al Liverpool de Rafael Benítez, no estará en el Mundial.
Sin Dudek, que estuvo toda la temporada relegado al banquillo de los "reds", el equipo polaco todavía rebaja más su perfil. La figura del equipo es el delantero Maciej Zurawski, del Celtic Glasgow, que marcó ocho goles durante la clasificación. Tomasz Frankowski, que añadió siete, también se quedó fuera, por lo que los mejores socios del atacante del club escocés serán probablemente los "alemanes" Jacek Krzynowek, del Bayer Leverkusen, y Euzebiusz "Ebi" Smolarek, que se ha hecho un sitio esta temporada en el Borussia Dortmund de la Bundesliga alemana.
Smoralek seguirá además las huellas de su padre, Wlodimierz Smolarek, una de las estrellas del equipo que terminó tercero en España 1982. Jacek Bak, Kamil Kosowski, Sebastian Mila o Grzegorz Rasiak también serán nombres importantes en el equipo de Janas.
"En cada posición tengo que tener dos jugadores con idéntica capacidad", advirtió el entrenador. "No quiero que pase lo mismo que en Asia (Mundial 2002), cuando el equipo de pronto perdió un portero porque Dudek se lesionó, Adam Matysek terminaba su carrera y Radoslaw Majdan viajaba por el mundo buscando un club".
Janas no quiere vender falsas esperanzas, pero tampoco se conforma con lo hecho hasta ahora y fija como objetivo de su selección alcanzar al menos los octavos de final. "Sólo entonces me atreveré a decir que tuvimos algo de éxito".