Regresa a casa equipo de Italia tras lograr
el campeonato mundial 2006 de fútbol
Con su trofeo de oro en andas, el equipo italiano
triunfador en la Copa del Mundo fue recibido
por cientos de miles de fanáticos ebrios
de júbilo, pero la felicidad podría
ser efímera: muchos jugadores podrían
verse relegados a las oscuras divisiones inferiores
de la liga italiana en los próximos días,
cuando se conozcan los veredictos en un juicio
por arreglo de resultados.
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Publicada
10 de julio 2006 |
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El capitán Fabio Cannavaro,
aferrando la copa, fue el primero en salir del
avión que trajo al equipo de Alemania
luego de vencer a Francia en definición
por penales.
Aviones de la fuerza aérea hacían
acrobacias y soltaban chorros de humo rojo,
blanco y verde, los colores de la bandera, y
azul, el color de la camiseta.
Los 400.000 aficionados aguardaban impacientes
a los jugadores en el Circus Maximus, una zona
de espectáculos en la antigua Roma, para
los festejos.
A pie o en motos, miles de aficionados rodearon
el autobús del equipo, que avanzó
a paso de hombre hasta su primera parada en
Roma: el palacio de gobierno, para un brindis
con el premier Romano Prodi.
"Gracias, gracias por recordar a los jóvenes
que los resultados sólo se obtienen con
esfuerzo, sudor y compromiso'', dijo Prodi,
a quien acompañaba el director técnico
Marcello Lippi.
En clara alusión al escándalo
que remeció el fútbol italiano,
el premier habló de "la dignidad
de un deporte con reglas precisas, que necesita
una gran limpieza''.
Dijo que la victoria era una
"razón para sentir alegría,
orgullo, pero también una gran responsabilidad''.
"Gracias por devolverle al fútbol,
estremecido por una tormenta inédita,
la dignidad que merece'', dijo Prodi.
Los aficionados bailaban jubilosos en el Circus
Maximus mientras una luna llena rojiza brillaba
en el cielo romano.
Los aficionados jubilosos elogiaron al equipo,
pero muchos dijeron que la victoria no debía
traducirse en falta de castigo para los culpables.
"Los que cometen errores deben pagar'',
dijo Marco Penzo, taxista en Milán. ``Pero
es triste que los errores de los directivos
afecten a los jugadores, no debería ser
así: merecimos ganarles a los franceses''.
Los equipos de 13 de los 23 jugadores,
festejados como héroes nacionales el
lunes, al día siguiente de la victoria
por penales sobre Francia en Berlín,
podrían ser sancionados con el descenso.
Los fiscales en el juicio deportivo piden el
descenso a la Serie C para el doble campeón
Juventus _junto con el despojo de sus títulos_
y a la Serie B para Milan, Fiorentina y Lazio.
Pero por un día, al menos, los italianos
en todas partes decidieron olvidar esas cosas
desagradables.
"Italia de campeones'', rezaba el gran
titular del Corriere della Sera.
"¡Es verdad! Campeones del mundo'',
proclamaba en su primera plana la Gazzetta dello
Sport.