Sin Copa y sin Zidane
La comunidad francesa en El Salvador vivió ayer una intensa jornada. La emoción inicial se apagó tras la tanda de penales
| |
|
Rose Mary Castellón
Publicada 10 de julio 2006 |
 |
La hora cero llegó y ambas selecciones ya pisaban el césped del Estadio Olímpico de Berlín.
A miles de kilómetros de distancia, “La Marseillaise” se escuchaba a todo pulmón desde las instalaciones de la Alianza Francesa, en la capital salvadoreña.
Ahí decenas de aficionados franceses se reunieron para ver la final que su selección, liderada por Zinedine Zidane, disputaría ante una imponente Italia. “Zizou, Zizou”, “On va gagner (vamos a ganar)” y el clásico “Oe, oe, oe” fueron los cánticos que se mantuvieron durante los 120 minutos de juego.
Los ánimos continuaban encendidos aún luego del empate y tras la expulsión de Zidane. Gilles Dessagne, director de la Alianza Francesa, se encargó de conservar el entusiasmo en cada uno de los presentes.
Y quizá fue eso precisamente lo que ayudó a que la derrota no fuera tan devastadora, pues cuando el remate de Grosso sacudió la red del conjunto galo, hubo algunos segundos de silencio, pero luego todos comenzaron a festejar cual campeón mundial.
“A Zidane hay que agradecerle porque ocho años después nos hizo soñar”, afirmó Dessagne. Así fue el retiro de un grande del fútbol.
“Ser el segundo en una Copa del Mundo no es nada vergonzoso. Es toda una fiesta de emociones”
Gilles Dessagne, Director de la
Alianza Francesa.