La cuarta copa
Italia es tetracampeona tras vencer a francia. cobertura completa en el suplemento
especial alemania 2006
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Publicada 10 de julio 2006 |
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Italia se consagró ayer tetracampeona mundial de fútbol al conquistar el título derrotando a Francia por 5-3 en los penales tras un empate 1-1 en 120 minutos.
Fabio Grosso fue el hombre que marcó el penal que llevó a la “azzurra” a su cuarto triunfo, el primero en 24 años, en una noche que vio a Zinedine Zidane elevarse a los altares del fútbol y descender más tarde a los infiernos.
El partido más esperado en cuatro años comenzó a jugarse ante 69,000 espectadores y su inicio no defraudó. A los 6’ llegó la jugada que cambiaría la historia que perfilaba la final. Penal de Materazzi a Malouda, un “toque” del italiano, suficiente para que el francés del Lyon cayera en el área.
Y entonces surgió el genio de Zidane, ese que tan mal terminaría la noche. “Zizou” tocó con la punta de su botín derecho hacia arriba y suave, tan suave que Buffon habrá podido revisar media vida mientras veía la pelota entrar a su izquierda. El balón rebotó en el travesaño y gol.
La esperanza
Pero Francia era vulnerable por la derecha. Pirlo, el exquisito mediocampista del Milan, puso en marcha su mágico botín, con un corner desde la derecha para que Materazzi se elevara sobre Vieira y cabeceara al gol ante la desesperación de Barthez y Ribery.
Tras el descanso, Francia volvió rejuvenecida, con todo el equipo con otra actitud. Incluso pudo haber marcado Elizondo un penal de Zambrotta a Malouda, pero Francia no protestó.
El partido era intenso y atractivo, pero no hubo caso. Ningún arco cayó, y la prórroga era un hecho: 30 minutos más de emoción en la cálida y húmeda noche de Berlín.
Al 103’ Buffon se lució ante Zidane tras un potente cabezazo del francés. Cuatro minutos más tarde fue que Zidane enloqueció y decidió arruinar su despedida: agachó la cabeza como un toro enceguecido y embistió con un testarazo contra el pecho de Materazzi.
Muchos no entendían por qué el central se retorcía en el suelo. Pero llegó la roja de Elizondo tras consultar al línea.
Nunca un grande se había despedido con tan poco honor. El abucheo cubrió el estadio, pero era un abucheo algo ignorante. Algunos silbaban al francés, porque vieron el cabezazo que no exhibió la pantalla gigante, pero otros descargaban su rabia con el “delator” Buffon. No entendían lo que sucedía, no recordaban que Zidane es reincidente: ya había perdido el juicio ocho años antes en Francia 98 pisando a un saudí.
Llegaron los penales, los mismos que en EE. UU. 94 le quitaron a la “azzurra” el título ante Brasil.
Acertaron Pirlo, Wiltord y Materazzi, pero Trezeguet sacudió el travesaño. Acertó De Rossi, Italia se adelantaba 3-1. Acertó Abidal, 3-2, pero Del Piero puso el 4-2, e Italia acariciabael cuarto título. Sagnol convirtió para 4-3, y el título estaba en los pies de Grosso, el héroe ante Australia y Alemania.
Con calidad, acertó y todo el equipo italiano voló hacia sus brazos, la nueva cara ganadora de la Italia tetracampeona.
Información completa en Suplemento Alemania 2006.