Gennaro Gattuso: “Sé
que tengo los pies REDONDOS”
El hombre símbolo
de Italia deja en claro su estilo de juego y
dice que viene de cuando era un niño.
Además, confiesa que es difícil
frenar a Zidane.
| |
|
El
Diario de Hoy desde Alemania
Leonardo Burgueño Desde Alemania
Publicada 8 de
Julio 2006 |
 |
Mi padre era milanista y su ídolo
era Gianni Rivera. A mí también
me gustaba el Milán, pero un día
el entró a mi habitación y vio
que yo tenía colgado el póster
de Salvatore Bagni.
Casi me mata porque a él le gustan los
jugadores que tratan bien la pelota, en cambio
yo siempre admiré a los que jugaban con
las medias abajo y le pegaban a todo lo que
venía”. Nadie podía describir
mejor a Gennaro Gattuso que él mismo.
Por eso al final de la frase, el volante defensivo
de la “Azzurra” provoca las sonrisas
de los periodistas que lo rodean. La voz ronca
que denota su acento calabrés (nació
hace 28 años en Corigliano Calabro) y
su simpatía atrapan en cada palabra.
Los periodistas italianos lo buscan porque cada
cosa que dice sirve para titular.
Pero él quiere insistir con su estilo
de juego y agregaba que “yo tengo claro
que tengo los ‘pies redondos’, por
eso le doy gracias a (Mauro) Tassotti que me
hace quedar después de los entrenamientos
del Milán para mejorar la técnica”.
Los periodistas y sus compañeros lo llaman
“Rino”, un apodo que deriva de “Gennarino”.
Aunque los hinchas prefieren nombrarlo de otra
manera, ya que por su estilo de hablar y de
jugar se asemeja a un perro cuando trata de
amedrentar a un extraño.
En italiano se dice “Ringhiare”
y la derivación es “Ringhio”.
Este apelativo al principio no le gustaba mucho
pero actualmente hasta tiene una línea
de ropa juvenil que lleva el nombre de “Ringhio
8” y que está muy de moda en su
país.
La espera
El tema ahora gira en torno a la final y sus
recuerdos del último título de
la “Nazionale” en 1982, cuando tenía
4 años. “Me acuerdo que mi papá
(Franco) me llevaba en los hombros para festejar
por toda la costanera de mi ciudad. Fue algo
fantástico”.
Y ahora, ¿cómo vive estos
momentos previos?
Miro el reloj y el tiempo no pasa más.
Ya no aguanto la hora de que comience el partido.
Usted ya vivió dos finales de
la Liga de Campeones, ¿cuáles
son las diferencias en estas horas?
La atención y la presión es totalmente
distinta. Una final del mundo equivale a diez
finales de la Champions. Yo tuve la suerte de
ganar una y después la mala fortuna de
perder otra. Recuerdo que después de
la que se nos escapó en Estambul ante
Liverpool estuve como un mes sin poder hacer
nada.
Me fui de vacaciones y cuando regresé,
seguía mal. Por eso un amigo me dijo:
‘Rino, ¿cómo te sentirás
entonces si llegas a perder una final del mundo?’.
En estos momentos me acuerdo mucho de él”
(sonríe y hace “cuernitos”
con los dedos de su mano derecha).
¿Italia llega mejor que Francia
a la final?
No, yo creo que Francia es favorita porque tiene
jugadores más acostumbrados a disputar
finales en los últimos años.
El factor “ZZ”
La mayor preocupación de la “Azzurra”
se llama Zinedine Zidane y la historia viene
desde hace seis años cuando Silvio Berlusconi,
entonces presidente del Milán, criticó
duramente a Dino Zoff porque no le había
hecho marca personal a “ZZ” en la
final de la Eurocopa.
Esas palabras del posterior Primer Ministro
italiano provocaron la renuncia del entrenador.
Ahora, todo se vuelve a repetir porque en el
ambiente ronda el “fantasma” del
capitán francés.
¿Cómo se controla a Zidane?
Zidane no se puede frenar fácilmente,
porque hay dos alternativas: o se para solo
o hay que hacerse la señal de la cruz
cuando te encara. Si está al ciento por
ciento de sus cualidades es imparable. Además,
con la pelota hace un juego que se asemeja a
los trucos que hacen los napolitanos en la calle
cuando juegan por dinero. La esperanza nuestra
es que con sus 34 años y tantos partidos
entre medio no llegue con toda la bencina.
¿Le harán marca al hombre?
No se puede marcar al hombre. Además,
ya no se acostumbra. Me acuerdo que una vez
le pregunté a (Carlo) Ancelotti por qué
no lo hacíamos en el Milán y como
me miró mal, nunca más volví
a preguntar eso.
¿Qué hará si salen
campeones?
Ya prometí que le haré un regalo
a cada uno de mis tíos. Y como son diez,
creo que me gastaré todo el premio que
nos darán por ganar a esa bella mujer
con los brazos abiertos.
En ese momento, un periodista italiano entiende
mal y le pregunta: “¿Con las piernas
abiertas?”
Después de un silencio y una carcajada,
“Rino” responde: “¡Má
que piernas abiertas. Yo he dicho brazos abiertos”.
Final de un show del mediocampista. El hombre
sonríe y parte.
La jefa de prensa lo saca del lugar pero ahora
son los hinchas que están en el estadio
los que quieren tomarse fotos con él.
Hasta que ve que el bus comienza a moverse,
entonces salta entre las sillas y se escapa.
Un Gattuso auténtico que no mide las
consecuencias y pasa por encima de todos para
llegar a su objetivo.
El entreno fue sin público
Italia practicó ayer a
puertas cerradas. El equipo sería el
mismo que derrotó a Alemania.
El seleccionador de fútbol
de Italia, Marcello Lippi, entrenó ayer
al equipo a puerta cerrada en Duisburgo, en
el último ensayo táctico para
la final. Aunque el técnico no lo ha
confirmado todavía, se consolida la impresión
de que la formación “azzurra”
saldrá al campo con los mismos once futbolistas
que jugaron desde el minuto inicial ante Alemania
en las semifinales: Buffon, Zambrotta, Cannavaro,
Materazzi, Grosso; Gattusso; Camoranesi, Perrotta,
Pirlo; Totti; y Toni.
Tras la victoria frente a los alemanes, lograda
en Dortmund en los dos últimos minutos
de la prórroga con goles de Grosso y
Del Piero, los italianos sólo han efectuado
dos entrenamientos, y con mínimas exigencias
físicas.
Italia tendrá a la hora del encuentro
un día más de descanso que Francia,
aunque debió jugar 120 minutos para superar
al anfitrión en un partido de alta tensión
y vibración mientras que los franceses
resolvieron la eliminatoria frente a Portugal
en 90 minutos.
Según Lippi, todos los jugadores están
en perfectas condiciones físicas con
excepción del central Alessandro Nesta,
que sólo jugó un partido y medio
en el comienzo de la competición y fue
baja en los cuatro restantes por una lesión
muscular en la pierna derecha.
Por su parte, el arquero titular, Gianluigi
Buffon, dijo que nunca estuvo en mejor forma
que ahora en la Copa Mundial de fútbol,
al ser vencido una sola vez en Alemania 2006.
“En este momento me siento muy seguro.
No temo defender mi valla y estoy lleno de pensamientos
positivos. Juro que nunca estuve en esta forma
física en toda mi carrera”, afirmó.
Buffon, quien fue elegido entre los jugadores
del equipo de las estrellas del Mundial, estará
en la formación frente a Francia en la
final del domingo.
El arquero italiano dijo que gran parte de su
confianza vino de tener una defensa tan formidable,
organizada y controlada por el capitán
Fabio Cannavaro, quien mantiene a raya a los
delanteros rivales.
“Frente a mí hay una pared infranqueable
y mi confianza proviene de los compañeros
de equipo”, afirmó.
El portero está considerado en la actualidad
y tras su gran Mundial como uno de los mejores
del mundo.