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Portugal y Francia, las sorpresas de la fiesta, definen hoy al otro clasificado

    Publicada 5 de julio 2006

 

Francia y Portugal, los dos invitados sorpresa del Mundial, se juegan hoy en Múnich un puesto en la final de Berlín, en un encuentro marcado por el espléndido resurgir de Zinedine Zidane y el espíritu guerrero del equipo que dirige el brasileño Luiz Felipe Scolari.

En una reacción parecida a la que les llevó a conquistar el título mundial hace ocho años, con aquel “sobreviviré” como himno, el grupo de Raymond Domenech sacó su orgullo cuando se habló de jubilar a su estrella y eso le fue suficiente para superar a España y Brasil, en las dos rondas previas.

“Zizou” ha vuelto a reinar en Alemania, apoyado por otro resurgir, el de Patrick Vieira, por la aparición de Frank Ribery, una de las sorpresas del torneo, y por un gran trabajo defensivo.

Que el bloque defensivo (Barthez, Sagnol, Thuram, Gallas) más el centrocampista de contención (Makelele) hayan disputado todos los minutos del Mundial, da una idea de la confianza que mantiene Domenech en su última línea.

Ahora, el reinado de Zidane vuelve a ser amenazado y el peligro no es menor, porque Scolari ha formado un equipo de guerreros, que sabe sacar ventaja de cualquier aspecto del juego y se siente predestinado.

Si algo tiene Portugal es mentalidad. Ante Holanda supo defenderse en inferioridad y, frente a Inglaterra, sobreponerse a la ausencia de dos de sus jugadores más importantes, Deco y Costinha, que hoy si estarán.

Invicta durante 17 partidos, desde que perdió la final de la Eurocopa 2004 contra Grecia, Portugal encontró la mentalidad ganadora que le faltó a su generación de oro, de la que tan sólo ha podido rescatar a Luis Figo. Y ahora, en la meta, tiene a Ricardo, el único que ha parado tres penales en un Mundial.

Un capítulo nuevo en la larga historia entre ellos


Francia y Portugal se cruzarán por primera vez en una Copa Mundial.

Pero la historia entre ambos está cargada por una intensa rivalidad, cuyo mejor ejemplo fue el choque de semifinales que disputaron en la Eurocopa del 2000.

Con el marcador 1-1 tras el tiempo reglamentario, el árbitro pitó penal a 3 minutos para el final de la prolongación.

Zidane, pese a un enjambre de portugueses tratando de distraerlo, clavó la pelota al ángulo superior y consiguió el pase a la final con un gol de oro.

Figo se arrancó la camiseta y abandonó el campo. Al mismo tiempo, el atacante luso Nuno Gomes fue expulsado por tratar de intimidar a Benko. Francia fue campeón.

Varios de los actores principales de ese partido estarán en la cancha hoy: Figo y Gomes por Portugal y Zidane, Wiltord, Henry y Thuram por Francia.

En 1996, el hoy técnico Raymond Domenech estaba a cargo de la selección olímpica que perdió 2-1 ante Portugal en los cuartos de final. El francés Jerome Bonnissel fue expulsado y 11 jugadores recibieron amonestaciones en el Orange Bowl de Miami.

Siete años después, los ánimos volvieron a caldearse cuando la Sub21, dirigida por Domenech, cayó en penales.

Cissé fue expulsado por propinarle una patada a Mario Sergio. Los jugadores portugueses se negaron a entregar las muestras para los controles antidopaje y Domenech dijo que se comportaron como “patanes’’. La historia entre ellos ha sido intensa, y hoy aumentará. <AGENCIA


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