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Se cumplió la tradición

Italia tiene de “hijo” a Alemania, ya que suma 14 años sin perder y le ha ganado las últimas definiciones en los Mundiales

 
Claudio Martínez
Desde Dortmund

Publicada 5 de julio 2006

 

Beckenbauer está atónito, pero se comporta como un verdadero político. Saluda y reconoce la derrota de su país.

Seguramente por su cabeza se encontrará con las imágenes de hace 36 años, cuando con una temperatura parecida, se quedó sin final en México 70’ por culpa de un equipo italiano.

Ahora la postal se repite, con otros nombres pero con el mismo final: la “Azzurra” derrota a Alemania en una semifinal de una copa.

Quizás lo único que cambia es que actualmente el Káiser no tiene el brazo casi “atado” a su camiseta para poder controlar un poco las molestias de aquel momento, cuando en uno de los mejores encuentros de la historia de los Mundiales, Italia venció 4-3 en alargue. Ahora lleva un impecable traje, pero tiene otro tipo de dolor.

Un estilo parecido en la previa, todos los italianos estaban confiados porque decían que la paternidad iba a pesar. Porque no sólo aparecía en el recuerdo aquella semifinal del 70, sino que también la final del 82, cuando el conjunto de Enzo Bearzot derrotó 3-1 a su rival de anoche en la definición disputada en el Bernabéu. ¿O acaso este furioso festejo de Fabio Grosso no se parece a aquel de Marco Tardelli?

Y este equipo de Lippi se parece mucho a aquel de hace 24 años, porque llegó en medio de dudas y un escándalo de por medio. Entonces, Paolo Rossi retornaba después de dos años de inactividad por una suspensión, luego de que se le comprobara su participación las apuestas clandestinas.

Ahora, son los jugadores de Juventus los que tuvieron que declarar y los que están complicados. Además, por si fuera poco, en el juego de las coincidencias el DT se peleó con los periodistas italianos. Una situación que se asemeja a la pasada, con la diferencia que en España los cronistas peninsulares tenían cerradas las puertas de la concentración de la “Nazionale”.

El papá azzurro

El 1 de marzo de este año, Italia goleó 4-1 a Alemania en un amistoso disputado en Florencia. La derrota golpeó tanto a los germanos que estuvieron a punto de despedir a Klinsmann. Fue el último choque entre estos dos equipos antes del duelo de anoche en Dortmund.

Pero la historia de la hegemonía “azzurra” viene de más lejos, porque el 21 de junio pasado se cumplieron 11 años de que no pierden con los teutones. La última vez que recibieron una derrota fue en Zúrich: 2-0.

El único de los jugadores que participaron de aquel choque que integra los planteles es Del Piero, quien aquella vez ingresó en lugar de Nicola Berti. Ahora también entró en la segunda etapa y anotó el segundo.

Desde ese encuentro hasta la fecha se habían disputado cuatro cotejos (sin contar el de anoche) y los itálicos habían encontrado la fórmula: tres triunfos (los últimos dos consecutivos) y sólo un empate. Por eso no extrañó que el estadio quedara en silencio y el festejo fuera de los visitantes, que mantienen su paternidad.

Y por si fuera poco, conservan el invicto con su rival en los mundiales, ya que sobre tres encuentros le han ganado tres y han igualado dos. Por eso, los capitaneados por Cannavaro sabían que podían sacar adelante el partido.

Como buen alemán que se guía por las estadísticas, Beckenbauer lo contemplaba y no se sorprendía. Un tipo tan ganador como él ya lo había sufrido. Definitivamente, Italia es el padre de los alemanes.

 


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