Ve un grande y se asusta
Alemania lleva casi seis años sin ganarle a una selección campeona. Los fantasmas
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Claudio Martínez , desde Berlín
Publicada 30 de Junio 2006 |
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Fue el 7 de octubre de 2000. Alemania celebraba su victoria ante Inglaterra por las eliminatorias hacia el Mundial de Corea y Japón. Un triunfo histórico porque fue el último partido que se disputó en el legendario estadio de Wembley.
Para los germanos ese triunfo tiene más trascendencia en la actualidad porque a partir de ese momento nunca más le pudo ganar a un país campeón del mundo.
En total han pasado doce juegos con cuadros que celebraron el título universal y en ese lapso ha cosechado ocho derrotas y cuatro empates.
Por eso los dueños de casa están preocupados con el tema, ya que hoy enfrentarán a Argentina, una selección a la que no derrota desde la final de Italia ’90, cuando Andreas Brehme anotó de penal en el estadio Olímpico de Roma. Las imágenes son ya viejas en el tiempo y el gol de Dietman Hamann para el triunfo alemán en Wembley quedó lejos. Además, sólo uno de los titulares de hoy estuvo en el césped de la “Catedral”: Michael Ballack. Como curiosidad se puede agregar que el actual secretario técnico de la selección teutona, Oliver Bierhoff, también estuvo en el once inicial que obtuvo esa victoria.
Han pasado 2,092 días en total y nunca más pudo derrotar ni a Brasil, Italia, Argentina o Francia. Uruguay es el único país de este selecto grupo con el que no ha jugado en este tiempo. Pero la historia es muy mala especialmente ante los galos y el “Scratch”. Contra los “Bleus”, por ejemplo, anota un récord negativo de cuatro derrotas y una igualdad desde 1987. Incluso, hace 16 años que no le convierte un gol. Mientras que con los pentacampeones no se impone desde 1993 y entre medio perdió una final del mundo (2002) y una semi de Copa Confederaciones (2005). Frente a la “Azzurra” suma dos derrotas seguidas y la última (este año) fue con una goleada 4-1 que casi le costó el puesto a Klinsmann.
Pero los periodistas no confían en los números negativos que tiene el cuadro teutón ante Argentina, especialmente porque suma cuatro partidos sin victorias. Aunque la maldición no queda allí, ya que los últimos tres enfrentamientos fueron en territorio alemán: caída 1-0 en un amistoso de 2002 (gol de Juan Pablo Sorin), empate a dos en Düsseldorf en otro encuentro de preparación en 2005 y nueva igualdad por el mismo resultado por la Copa Confederaciones 2004.
Es decir, una racha demasiado larga para un equipo como Alemania. Son 5 años, ocho meses y 23 días desde el último festejo ante un campeón del mundo. Hoy no tendrá más remedio que acabar con esa adversidad si pretende seguir adelante.