Deportes
elsalvador.com

deportes@elsalvador.com
Contáctenos

A 20 años de una final inolvidable

Alemania y Argentina reeditarán mañana la final de México, que se jugó el 29 de junio de 1986. En el 90 también definieron el Campeonato.

    El Diario de Hoy desde Alemania
Agencias

Publicada 29 de Junio 2006

 

Pasaron 20 años, pero la final de México 86 se sigue jugando: tanto, que mañana renacerá en el estadio olímpico de Berlín, transmutada en cuartos de final de Alemania 2006.

Aquel Argentina 3 - Alemania 2 del 29 de junio de 1986 ante 114.000 espectadores en el estadio Azteca significó el segundo título mundial para la albiceleste, la segunda frustración consecutiva para los germanos en finales y, sobre todo, más que nada, el ascenso definitivo de Diego Maradona al Olimpo del fútbol.

Fue un partido emocionante y una final con todas las letras. Argentina se adelantó por 2-0 con goles de Brown, de cabeza a los 23’, y de Valdano, tras pase de Burruchaga, a los 56’.

Pero Alemania, famosa por su fuerza física y su capacidad defensiva, se recuperó en nueve minutos con goles de Rummenigge a los 74’ y de Voeller a los 82’.

Tensión máxima en el estadio Azteca, hasta que Maradona, que no estaba mostrando el nivel de los partidos ante Inglaterra en cuartos y ante Bélgica en semifinales, puso un preciso pase de 30 metros a Burruchaga, que corrió y corrió hasta marcar el gol a los 85’.

La descripción de Hans-Peter Briegel, el gigante que persiguió a Burruchaga sin éxito en la carrera del argentino hacia el arco, pone los pelos de punta. “Lo recuerdo como si fuera hoy”, dice Briegel. “Toni (Schumacher) salió. Yo estaba a sólo un metro de Burruchaga, si Toni se hubiese quedado en el arco, Burruchaga no hubiese lanzado el tiro que lanzó, porque estaba muerto de cansancio. Pero salió, y la pelota entró... No podía ser cierto”.

Pero era cierto, y quizás un título más importante para Argentina de lo que podría haber significado para Alemania. Porque si el fútbol es pasión en los dos países, en Argentina es además el alimento de un pueblo acostumbrado a fracasar en muchos otros temas bastante más serios.

Argentina había perdido la Guerra de las Malvinas cuatro años antes, vivía una joven y aún frágil democracia, y ganar el título en México 86 era un alimento espiritual incomparable para un país que sabe que el título de Argentina 78 tiene sus aspectos oscuros. Hace 20 años Alemania jugaba con camiseta verde y pantalón blanco. Argentina, con pantalón blanco y casaca celeste y blanca. Mañana, el vestuario será diferente: Alemania con camiseta blanca y pantalón negro, Argentina con casaca azul oscuro y pantalón negro.

Pero el sentimiento es el mismo, y lo que importa es que el fútbol siempre da revancha. Alemania la tuvo derrotando a Argentina en la final de Italia 90, y ambos equipos la tendrán el viernes en Berlín, a 20 años y un día del inolvidable choque de México 86.


| Portada | Subir |