"Nada de revanchas"
El coordinador técnico
de Brasil trata de alejar el sentimiento de
venganza en la prensa de su país para
el partido del sábado frente a Francia,
que los goleó en el Mundial de 1998.
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El
Diario de Hoy desde Alemania
Iván Miranda
Publicada 29 de
Junio 2006 |
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En el campamento de entrenamiento
de Brasil ha sido un día atípico.
Los titulares tuvieron descanso y a los que
no jugaron contra Ghana sí les tocó
sudarla, entre ellos destacaron Robinho, Cicinho
y Juninho Pernambucano, a quienes se les unió
Dida, quien no pierde oportunidad para trabajar.
Con este panorama, había que buscar con
lupa las respuestas por las interrogantes que
surgen por el partido de cuartos de final ante
Francia, el cual, pese a que todo el mundo en
la concentración quiere evitar hablar
de revancha, es imposible ignorar que Brasil
fue goleado en la final de 1998 precisamente
por los galos, y que todo el país lloró
la frustración.
El técnico de aquella selección
era el maestro Mario “Lobo” Zagallo,
por eso se hacía imperiosa su versión
de ese acontecimiento. Lo ubicamos en un rincón
apartado del campo donde se ejercitaban los
jugadores. No es difícil hablar con él,
siempre es muy amable.
Valoró lo que se viene y de inmediato
toma compostura al desechar la palabra revancha.
“Si bien en el fútbol todos queremos
revanchas, esta vez es diferente, porque un
Mundial no puede utilizarse para vengar lo que
no pudistes ganar en el pasado”, explicó
muy sereno y con tono pausado, con lo cual le
sonrió al periodismo que insistentemente
le recordó lo vivido hace ocho años
en Francia.
Como queriendo ser más claro y pidiendo
que se entiendan sus palabras, Zagallo dijo:
“Cada Mundial hay que tratar de ganarlo
y si se pierde uno, eso ya es historia, y el
siguiente también hay que buscar ganarlo,
pero porque en el caso de Brasil así
son las cosas, entonces se busca el título
por convicción y no porque en el pasado
te derrotaron”.
Pero como nadie estaba conforme porque no abordaba
el tema Brasil-Francia tomando como referencia
lo ocurrido en el ’98, el Maestro advirtió:
“En aquella ocasión Ronaldo se
vino abajo físicamente y no pudimos contar
con él como queríamos, hoy es
diferente y jugará con toda su fuerza,
por lo que es un partido diferente para Francia”.
Aunque cauto, el veterano entrenador
tiene fe en sus muchachos y aseguró que
esta vez Brasil saldrá victorioso y avanzará
una ronda más en el Mundial.
“La amarillita va a brillar”, prometió
el coordinador técnico de la selección
pentacampeona mundial.
Zagal quiso zanjar de una vez por todas las
alusiones a revanchas para le partido del sábado
y dejó muy claro que en el fútbol
debe prevalecer siempre el fair play.
Una buena noticia
Los que sí celebraron fueron los periodistas
brasileños al ver a Robinho participar
en el entreno de ayer. Los informadores disfrutaron
viendo cómo el joven delentero tocaba
el balón, corría y se sometía
al trabajo físico que se le impuso.
“Gracias a Dios no he sentido nada”,
le explicó a los periodistas en una conferencia
informativa, en la que, pese a estar sentado,
se llevó las manos a su pierna, como
queriendo asegurar que efectivamente ya no hay
nada que temer.
Robinho agradeció el trabajo de recuperación
al que fue sometido y que consideró normal,
en el que, según explicó, se incluyeron
sesiones de bicicleta, piscina y fisioterapia.
Sobre el partido contra Francia les recordó
a todos que no puede hablar mucho de la final
de 1998, porque entonces era un niño,
pero que de todas formas “lo que a mí
me hace feliz es jugar, me siento listo para
el partido y espero ser tomado en cuenta, aunque
es difícil porque la selección
tiene grandes jugadores”.
Robinho le mandó un mensaje a su compañero
en el Real Madrid, Zinedine Zidane, al asegurar
que desea que el del sábado sea el último
partido de la estrella gala en el fútbol
activo.
Otro que no quiere hablar de revancha fue el
lateral derecho Cicinho: “Cuando entramos
en la cancha sólo pensamos en jugar y
no en venganzas”.
Diplomacia
El defensor valoró positivamente el nivel
mostrado por su compañero en el Real
Madrid, Zinedine Zidane, de quien dijo estar
contento por él, porque a estas alturas
“todos conocemos lo importante que es,
Zidane es un futbolista brillante, indispensable
para su selección, y seguro que para
Brasil será complicado enfrentarle”.
La sesión de entrenamiento en el campamento
brasileño terminó como había
comenzado, decenas de periodistas tratando de
sacar impresiones del partido del sábado
y los jugadores y técnicos tratando de
restarle importancia a la supuesta revancha.
El único que se atrevió a contradecir
a la casi totalidad de la delegación
fue el entrenador Parreira.
Mientras, Dida, Rogerio Ceni, Julio César,
Robinho, Cicinho, Juninho Pernambucano, Gilberto
Silva de Mello, Luisao, Cris, Mineiro, Fred
y Ricardinho se ponían al día
para estar a tono si es necesario su concurso.
Hoy vuelve a la actividad el batallón
pesado y en el que sin duda alguna se duplicará
la presencia de periodistas.