O Rei de la imagen
Pelé, el mejor
jugador del mundo -para muchos-, es un verdadero
maestro en lo que a comercialización
de imagen se refiere.
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El
Diario de Hoy desde Alemania
Informe exclusivo
Agencia DPA, especial
Publicada 29 de
Junio 2006 |
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Maradona apoya efusivamente
a la selección argentina desde las gradas,
y el gran organizador del Mundial de Alemania
Franz Beckenbauer se traslada en helicóptero
de un estadio a otro. Pero Pelé, ¿dónde
está?
Edson Arantes do Nascimento también encontró
su lugar en el escenario mundialista: hace de
estatua viviente. Más exactamente, se
convirtió en el rey de los turistas en
el Mundial.
El ex astro brasileño, de 65 años,
no cumple ninguna función en la federación
de fútbol de su país o en la FIFA,
y a diferencia de los turistas de a pie, no
saca fotos ni filma, sino que es él el
que está en el escaparate.
Como cualquier visitante bien educado, Pelé
alaba permanentemente a sus huéspedes.
Para ello utiliza su columna en el diario “Bild
am Sonntag” o se expresa en la infinidad
de entrevistas que dio hasta ahora en Alemania.
“Klinsmann hace un muy buen trabajo”,
o “Estoy enamorado de este Mundial”,
son sólo algunas de sus múltiples
alabanzas a los anfitriones del Mundial. Pelé
es además “Special Guest”
(invitado especial) de la emisora de televisión
ZDF, que lo presenta como la “leyenda,
mito y monumento viviente”. Sin embargo,
muchos de sus dichos suenan arbitrarios, o incluso
contradictorios.
Con libro nuevo
En los últimos meses el ex astro viajó
por todo el mundo para presentar su nueva biografía
“Mi vida”. Después de una
exitosa carrera como futbolista, Pelé
fue ministro de Deportes de Brasil y en la actualidad
es sobre todo representante de la tarjeta de
crédito MasterCard, uno de los patrocinantes
del Mundial de Alemania. Tiene incorporado en
su alma el logo de la tarjeta de crédito
como alguna vez la pelota de fútbol.
En la selección brasileña, Pelé
es apreciado como un tío rico, que siempre
comienza sus narraciones con la frase: “En
mi época...”.
Romario le dedicó alguna vez un misil
en forma de frase: “Callado, Pelé
es un poeta”.
Ronaldo, a quien Pelé le recriminó
alguna vez llevar “una vida licenciosa”,
dijo del ex astro: “Espero que de viejo
no me convierta en un hombre amargo como él,
que sólo cuenta tonterías”.
Es por eso que el jugador del Real Madrid tenía
entre algunas de sus metas personales que cumplir
en este Mundial superar el récord de
Pelé (12 goles), y si gana la Copa del
Mundo contaría al igual que la “leyenda”
con tres títulos en su haber.
Entretanto, la “seleçao”
ya registró las declaraciones de Pelé
sobre Ronaldinho -“en un torneo así
debe aprender mucho” o “el equipo
de 1970 era mejor que el actual”-. Algunos
jugadores tampoco olvidaron que en la final,
hace cuatro años, Pelé se mostró
en el campo de juego, cuando durante todo el
torneo casi no había aparecido.
Como Aladino
El mejor jugador de todas las épocas
-para algunos- no se cansa de estar presente
es esos momentos mágicos. Pelé
recuerda con gusto la escena de 1974 en Alemania,
cuando se intercambió el más preciado
de todos los trofeos. “Junto a Uwe Seeler
me acerqué al podio y allí me
dieron la Jules Rimet. Para siempre, para Brasil.
Fue un momento muy importante”, recuerda
el ex jugador.
En Brasil se incluyeron sus 1,281 goles en un
largometraje, que no tuvo el éxito esperado.
En la Potsdamer Platz de Berlín, la exposición
“Peléstation” recuerda su
vida deportiva.
En una entrevista a la “Berliner Zeitung”,
Pelé se refirió a la extrema comercialización
del fútbol en estos días: “Es
parte de la democracia. Todas las disciplinas
deportivas son muy comerciales. Así viven
las personas”.