Tras la tempestad...
Suizos y ucranianos
tuvieron reacciones encontradas después
del partido.
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El
Diario de Hoy desde Alemania
Agencias
Publicada 27 de
Junio 2006 |
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El seleccionador de Ucrania,
Oleg Blokhin, reconoció ayer que tuvieron
“más suerte en la tanda de penaltis”
que los suizos y que la resolución del
partido a su favor “fue como una ruleta
rusa”.
“Los dos equipos han estado muy igualados
y hemos tenido parecidas ocasiones para marcar.
La única diferencia ha estado en que
nosotros tuvimos más suerte”, declaró
Blokhin.
El técnico ucraniano no quiso destacar
a ninguno de sus jugadores sobre el resto. “No
tiene ninguna importancia quién marcó
los goles porque es todo el equipo el que ha
jugado”.
Por su parte, el entrenador de la selección
suiza, Koebi Kuhn, reveló tras el partido
contra Ucrania que “uno debe aceptar la
derrota, aunque haya sido por penaltis”.
“No hemos jugado un fútbol defensivo,
lo que ocurre es que no se puede ganar siempre,
así de sencillo. Simplemente, no hemos
marcado”, añadió Kuhn.
El seleccionador suizo se mostró “decepcionado”
por el hecho de que su equipo no haya podido
pasar a cuartos de final. “Volvemos a
casa, pero con muchas impresiones positivas”,
dijo muy abatido Kuhn.
Mientras tanto Andrei Shevchenko, la gran figura
de la selección de Ucrania, comentó
que en su equipo “no hay grandes figuras,
pero sí un enorme espíritu de
sacrificio”.
Ucrania se ubica entre los mejores ocho equipos
en su debut mundialista.
Colonia se despidió
de rojo
Iván Miranda/Desde
Colonia
Conforme avanzó el Mundial,
Colonia recibió toda suerte de ciudadanos
de diferentes países, quienes, cada quien
muy a su estilo, le supo dar un toque de distinción
a la ciudad... La última vez, la ciudad
se vistió de rojo, el rojo de Suiza,
para despedirse de su participación mundialista.
Primero fueron los angoleños y los portugueses,
que llegaron a partir del 11 de junio. Su presencia
fue de las más tranquilas, quizás
la más pasiva de todas. Luego fue el
turno para República Checa y Ghana, y
la ciudad vivió a ritmos de tambores,
después del triunfo africano, mientras
los europeos ahogaron las penas con cerveza.
El 20 de junio fue especial, jugaba Inglaterra
con Suecia. Dos polos opuestos. Los ingleses,
fieles a la fama que les abandera por todo el
mundo, pusieron la ciudad de cabeza, a pesar
de que triunfaron, descargaron sus energías
con cantos y mucha, pero mucha cerveza; tanto,
que la estatua de “José”,
el niño símbolo del Mundial, que
fue lanzado por Adidas, desapareció de
la estación central del tren, para tristeza
de la gente, ya que se había convertido
en la parada obligada para las fotografías
de los turistas.
De “José” únicamente
quedaron los pies rotos, donde fue arrancada
la estatua, pero el hecho fue recibido hasta
cierto punto como una puntada anecdótica
de la visita de los ingleses.
Después fue el turno a Togo y Francia,
quizás el de menos afluencia. Y es que
de los africanos no se esperaba mucho, no así
de los galos, y estos no defraudaron.
Colonia se vistió de azul. Los galos
le dieron su toque a la ciudad, pero lo hicieron
de noche, para celebrar por lo alto la victoria
sobre los africanos y que les daba su pase a
los octavos.
Ayer llegó la despedida de Colonia del
Mundial. Suiza y Ucrania se encargaron de bajar
el telón mundialista de esta ciudad.
Por eso los ciudadanos desde tempranas horas
se dedicaron a convivir con los visitantes,
que, sobre todo los suizos, pintaron de rojo
toda Colonia.
Si bien también fue notorio el amarillo
de Ucrania, hay que reconocer que la despedida
mundialista de esta sede llegó con un
sentimiento abanderado por los ciudadanos de
la cuna de la democracia moderna.
La Colonia roja ya no volverá a vivir
un día como ayer. Se despidió
del Mundial consolando a sus inquilinos eventuales
del sueño que no pudo ser.