Sexo en el mundial ¿Sí
o no?
Un dilema que se le
presenta a los técnicos cada cuatro años:
¿Deben permitir a los jugadores tener
relaciones?
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El
Diario de Hoy desde Alemania
informe exclusivo / Agencia DPA,
especial
Publicada 27 de
Junio 2006 |
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Cada cuatro años a los
entrenadores se les presenta la misma disyuntiva.
¿Deben permitir que sus jugadores duerman
con sus esposas o novias? ¿Es perjudicial
para su desempeño que tengan relaciones
sexuales? ¿O, por el contrario, es bueno
y ayuda a relajarlos?
El Mundial de fútbol de Alemania 2006
vuelve a presentar opciones para todos los gustos.
En general, los técnicos prefieren un
sistema mixto.
Tras varios días sin mujeres y superado
algún partido difícil, los jugadores
de la mayoría de las selecciones suelen
tener una jornada para compartir con sus compañeras.
El diario alemán “Bild” habla
incluso de los “bebés mundialistas”.
Tras el día libre que Jürgen Klinsmann
dio a los jugadores luego del partido entre
Alemania y Polonia, el periódico comentaba:
“El resultado, lo conoceremos en 40 semanas”.
Y recordó el caso de Oliver Kahn, cuyo
hijo David, ahora de tres años, nació
nueve meses después del Mundial de Corea
y Japón.
Los ingleses tenían previsto originalmente
prohibir el sexo hasta después de la
fase de grupos. Por eso, las esposas y novias,
entre ellas la famosa Victoria Beckham, se alojaron
en Baden-Baden en un hotel diferente al de la
selección. Sin embargo, tras la victoria
sobre Paraguay el entrenador Sven-Goran Eriksson
permitió a los muchachos compartir un
día con sus “ladies”.
Similar era la situación de los holandeses,
recientemente eliminados. Si los jugadores querían
ver a sus chicas, tenían que recorrer
25 kilómetros.
El técnico español
Luis Aragonés permite que los jugadores
pasen algún día con sus mujeres,
pero no que las reciban en el hotel. Por lo
tanto, si quieren sexo, deberán alquilar
una habitación fuera de Kamen, que es
donde tiene su cuartel central España.
En el caso de los italianos, se dice que el
técnico Marcello Lippi hizo bloquear
los canales pornográficos en las habitaciones
de los jugadores. Habría que ver si tras
el partido con Estados Unidos los volvió
a conectar cuando vio la energía contenida
que sus jugadores desplegaron en el campo en
forma de codazos y patadas...
Alexandre Guimaraes prohibió directamente
que las esposas de los jugadores de Costa Rica
viajaran a Alemania. No le fue nada bien. Y
también el técnico de la selección
ecuatoriana Luis Fernando Suárez es un
defensor a ultranza de la abstinencia sexual.
A él sí le fue bien en el Mundial.
Incluso, por solidaridad con sus jugadores,
Suárez se plegó a la norma.
El hotel de la selección mexicana era
un “búnker”. Los jugadores
estaban en habitaciones individuales en un ala
aparte del hotel a la que no podían entrar
ni siquiera las familias. Es decir, el sexo
no estaba prohibido, pero “de facto”
sí lo estaba, porque ¿dónde
lo practicaban si no se podía acceder
a las habitaciones?
El técnico brasileño
Carlos Alberto Parreira tiene una de las posiciones
más abiertas. “El sexo nunca estuvo
ni estará prohibido”, afirmó,
aunque, eso sí, prefiere que no se practique
dentro de la concentración ni antes de
un partido.
Pero, añadió, el dilema tiene
difícil solución: “Si yo
digo que el sexo está liberado, me acusarían
de irresponsable los que entienden algo de deporte
de alta competición. Si lo prohibiera,
me internarían y con razón. ¿Cómo
prohibir el sexo en pleno siglo XXI?”
Pero ni analizando cuánto sexo tuvo la
selección que finalmente alce la Copa
el 9 de julio, se llegará a una conclusión
sobre qué es lo más conveniente.
También están los jugadores que
no tienen esposas, ni novias y que pueden querer
satisfacer sus deseos con alguna de las muchas
prostitutas que se supone están haciendo
doble turno durante el Mundial. Pero eso ya
sería tema de otro artículo.