¿Será el adiós? Señor La Volpe
El técnico está en duda y la mayoría de los periodistas aztecas festejan: ganaron su batalla
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El Diario de Hoy desde Alemania
Periodista: Iván Miranda
Publicada 25 de Junio 2006 |
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Una extraña sensación, muy ambigua, envolvía a la mayoría de los periodistas mexicanos. No podían ocultar el dolor causado por la eliminación, pero tampoco disimulaban su satisfacción.
“Hoy festejamos seguro, lo que no sabemos todavía es qué. Puede ser que hayamos eliminado a Argentina o que se va La Volpe”, comentó Carlos Salinas, de la corporación TV Azteca, un rato antes del partido.
Es que la derrota significaba no sólo el triste regreso a casa sino también el fin de la era La Volpe. Y eso no dejaba de ser positivo para una prensa deportiva que se enfrentó con el entrenador argentino desde el mismo día en que asumió.
Azuzados por personajes como Hugo Sánchez -apodado Ego Sánchez por sus detractores-, muchos esperaban este momento con ansiedad.
Estaban ahí, agazapados, desde los más celebres Manuel Lapuente o Miguel Mejía Barón hasta los más ignotos. Poco importó que el equipo haya jugado su mejor partido del Mundial y que tuvo a los albicelestes entre las cuerdas en más de una ocasión.
A diferencia de otras veces, el exitismo se apoderó de los medios aztecas. Y hubo un punto de partida para eso: la obtención del título mundial Sub-17 en Perú.
A partir de allí, México creyó haberse despojado de ese complejo de inferioridad con el que tuvo que convivir durante décadas y que le privó de llegar más lejos en otras copas del mundo. Ahora sí estaban para ser campeones. Casi todos pensaban así, y de no lograrlo la culpa sería enteramente del seleccionador y de la Federación. Aparte, no había excusas.
El técnico tuvo tiempo suficiente para trabajar como ningún otro, ya que los futbolistas abandonaron sus clubes seis fechas antes del torneo local y se concentraron en el equipo nacional.
Es lógico que no quieran a La Volpe. Para empezar, es extranjero. Además, la palabra diplomacia no figura en su diccionario y tiene especial desagrado por los periodistas mexicanos, a quienes divide entre inútiles y poco preparados.
“Ustedes no saben nada de fútbol”, les ha dicho en más de una ocasión. No soporta, por ejemplo, la carencia de análisis que tienen. Si le ganan 9-0 a Barbados hablan de “superequipo”, en cambio cuando pierden 2-1 con Holanda, hablan de “desastre”.
Como toda contienda, la batalla de Leipzig deja ganadores y perdedores.
Cuauhtémoc, será, a partir de hoy, ídolo nacional. Hugo Sánchez podría tener al fin su oportunidad en la selección que tanto estaba buscando. A Alberto De la Torre, presidente de la Federación, le pedirán elegantemente la renuncia, aunque es muy difícil que se vaya por el apoyo que
tiene de los clubes.
Y La Volpe se quedará de vacaciones en alguna exclusiva playa del Mediterráneo por las dudas de que la predicción de Blanco -”Yo no me hago responsable de lo que le ocurra a la familia del técnico si nos llega a ir mal en el Mundial”, había dicho- se pueda hacer realidad.