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“Objetivo cumplido”

El delantero Carlos Tévez se fue conforme. “Lo importante era ser primeros y lo conseguimos”, dijo la figura de la cancha.

 
El Diario de Hoy desde Alemania
Claudio Martínez, desde Fráncfort

Publicada 22 de Junio 2006

 

Ruud Van Nistelrooy atendía a los insistentes periodistas holandeses a la salida del vestuario con una paciencia china.

Van Bommel, que domina el español tan bien como David Beckham, transitaba ese mismo pasillo con su trofeo bajo el brazo: la camiseta que intercambió con Lionel Messi, su compañero del Barcelona.

Todos aguardaban a Carlos Tévez en la zona mixta y mientras tanto imaginaban qué mago iba a sacar de la galera esta vez Riquelme para esquivar tanta grabadora y micrófono dando vuelta por ahí. Y Román volvió a sorprenderlos... Aprovechó que Julio Cruz salía en ese momento y se fue abrazado a él, escudándose en el delantero del Inter para pasar sin responder.

Entonces llegó Carlitos, otro de los que le huye a la prensa. Pero esta vez estaba tan contento que no utilizó ni la treta de salir hablando por celular ni la de utilizar auriculares con música y hacerse el que no escucha.
Había sido el mejor de la cancha y lo sabía. “Lo importante era ser primeros del grupo, y eso lo conseguimos”, dijo. Con el cabello todavía mojado de la ducha, pantalones Adidas arremangados hasta casi las rodillas y esa cicatriz que le cruza el cuello y es su marca registrada, Tévez suelta las palabras a cuentagotas: “Jugamos contra una potencia mundial y creo que nos fue bien. No habíamos jugado casi nunca con Román y Messi, pero de a poco nos vamos encontrando”, comentó.

El delantero se llevó todos los elogios de los aficionados argentinos, esos que alentaron ruidosamente y hasta le pusieron ritmo a un partido donde el empate parecía sellado antes de empezar. La FIFA también coincidió y Tévez fue el “jugador del partido”. El trofeo duró poco en sus manos. “Tomá, llevátelo vos”, le dijo al utilero del equipo.

En su último tramo hacia el bus, cuando Van Nistelrooy seguía platicando con los periodistas holandeses y Cocu se despedía de Sorín -fueron compañeros en el Barca-, Carlitos hizo un análisis de lo que viene: “Ojo con México, que es un fútbol que ha progresado mucho. Las dos últimas veces que jugamos contra ellos (en Copa América y en Copa de Confederaciones) nos complicaron mucho”.


En las “U” se vive la fiebre mundialista

Rose Mary Castellón

 

Si bien la mayoría de universidades capitalinas ya ha finalizado las clases, existen algunas que aún se encuentran en la recta final del primer semestre. Es por ello que los estudiantes tienen que ingeniárselas para no perderse esas jugadas tan memorables que sólo se viven cada cuatro años.

A pesar que algunas “U” lucían desoladas, cual mediodía de primero de enero, otras, como la UCA, fueron testigo de que ni en vísperas de parciales se puede impedir que la fiebre del deporte rey se apodere de la población estudiantil.

Decenas de estudiantes se reunieron ayer en el anexo de la cafetería, donde las autoridades han tenido a bien colocar dos televisores, para presenciar el tan esperado Argentina-Holanda.

Aunque ambas selecciones ya estaban clasificadas a octavos de final, el morbo por presenciar la magia albiceleste ante quienes aún tenían una cuenta pendiente desde Francia ‘98 (cuando la “naranja mecánica” despachó 2-1 a los argentinos en cuartos de final), no se hizo esperar.

Por su parte, en la Universidad de El Salvador algunos tuvieron que buscar sus propios recursos para seguir de cerca el “mascón”. Un minúsculo televisor fue suficiente para hacerlos vibrar ante las jugadas de Messi, Riquelme y Tévez.

Y aunque los goles nunca llegaron, la fiebre mundialista seguirá ardiendo entre las aulas y los pasillos de las “U”.


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