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Euforia sin límites

Los aficionados ecuatorianos estuvieron en la gloria. Ahora buscan tickets para los octavos

 
El Diario de Hoy desde Alemania
Periodista: Claudio Martínez

Publicada 16 de Junio 2006
 

Lloran. No paran de llorar. Flamean sus banderas amarillas hacia las cámaras de la televisión, que reproducen la gesta heroica de Ecuador a todo el planeta.

Son cincuenta aficionados por aquí, otros cien por allá, otros miles en el lado opuesto del estadio de Hamburgo. Son lágrimas de emoción. Ecuador acaba de ganarle 3-0 a Costa Rica y se metió, por primera vez en su historia, en los octavos de final de una Copa Mundial. “¡Ganamos, ganamos... Esto es increíble”, repite por teléfono un hincha con la cara pintada. Nadie quiere moverse del estadio testigo de la gesta.

“¿Y ahora cómo hacemos?”, pregunta Sabrina, quien junto a otros cinco amigos salieron a la aventura por Alemania para seguir a su selección. Ellos, como muchos otros, jamás imaginaron a Ecuador en la siguiente fase y por lo tanto ni se preocuparon por las entradas para ese partido. “Hay que solucionar dos problemas. No tenemos tickets para el partido de octavos y tampoco dinero para comprarlos, porque en la reventa nos van a pedir como 300 euros”, se lamenta su compañero Iván. Además, había otro tema más apremiante...

Alemania expidió una visa para los aficionados que solamente es válida hasta un día después del tercer partido de su selección. Eso quiere decir que el día que jueguen por los octavos de final -contra Suecia o Inglaterra- serían auténticos ilegales. Aunque segundos después de la victoria ante los ticos, el propio embajador ecuatoriano, Horacio Sevilla Borja, aclaró el tema: “Ya gestioné con el gobierno alemán la prórroga de sus permisos. Pueden quedarse con las visas vencidas, que no tendrán que pagar ninguna multa”, comentó.

Álvaro y Said, otros dos aficionados con sus gargantas gastadas de tanto gritar, jamás se preocuparon por las visas. Hasta hace un día no se conocían. Hoy son íntimos amigos. El primero es de Guayaquil y el otro de Quito. “Nunca pensamos que podía darse eso, es maravilloso. Ahora le vamos a ganar a Alemania, porque jugando así le vamos a ganar. Ya verán”, dice.

Su compañero tiene dibujada una bandera de su país en cada mejilla y agrega: “Esto es para los alemanes y para la FIFA...”. Y luego acusa: “Nos dicen que sólo ganamos porque jugamos en la altura. ¿Dónde está la altura aquí? Si hasta en el folleto de la FIFA nos tratan mal. De Ecuador pusieron ‘Poco oxígeno y mucha labia’. ¿Cómo puede ser?”.

Los agentes de seguridad, a los que ni el mejor chiste les arranca una sonrisa, invitan a la gente a dejar el estadio. Pero es imposible.

“Esto es histórico”, dice uno mientras pide que le tomen una fotografía con el campo de juego ya vacío. La observa, comprueba que está bien y reflexiona: “Esta foto es la que le vamos a mostrar a nuestros nietos”.

Ya en la salida, cuando ecuatorianos y ticos comparten su largo camino hacia la estación de trenes, hay tiempo para que unos consuelen a otros y también para hacer confesiones, como la del moreno Jorge, quien cuenta su historia a todo aquel que quiera oirla. Él tenía una corazonada, sabía que a Ecuador le iba a ir bien.

Por eso juntó todos sus ahorros, abandonó su trabajo de camarero en un restaurante de Málaga y se fue a ver a su equipo a pesar de que ni siquiera tenía entradas: “Posibilidades de conseguir empleo hay muchas, pero ver ganar a mi equipo en un Mundial no se da todos los días. Ahora sólo quiero disfrutar con mi gente, después ya pensaré en mi futuro”.

 

En Costa Rica se vivió una pesadilla

Desilusión, pena y vergüenza. Ese era el ambiente que se respiraba ayer en Costa Rica, tras el “papelón” hecho por la selección de fútbol en el partido ante Ecuador, que terminó con goleada 3-0 a favor de los sudamericanos y acabó con el sueño de los “ticos” de luchar por el pase a octavos de final del Mundial.

Caras largas, silencio, expresiones de disgusto, fueron las escenas que se observaron en restaurantes, bares y en los hogares, cuando finalizó el juego. Los “ticos” esperaron el partido contra los ecuatorianos llenos de ilusión, con la esperanza de que superarían a ese país, especialmente tras el aceptable desempeño de los costarricenses ante Alemania el 9de junio en el partido inaugural.

Algunos de los jugadores son muy viejos y los otros son muy nuevos... Tiene que salir Guima”
Carlos Rojas, aficionado tico


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