África bajo cero
Los cuatro equipos debutantes de ese continente cayeron en el arranque
 |
|
El Diario de Hoy desde Alemania
Periodista: Claudio Martínez
Publicada 14 de Junio 2006 |
 |
No es un juicio definitivo, porque apenas empieza el Mundial, pero el primer análisis de los cuatro equipos africanos que hacen su debut en la Copa del Mundo deja un saldo negativo.
Y no sólo pasa por el resultado -los cuatro cayeron en su presentación- sino porque casi todos tienen un patrón muy similar.
Al igual que en ocasiones anteriores con Camerún y Nigeria, los dos abanderados del continente negro en las últimas ediciones, algo les sucede que no pueden plasmar en el marcador esa peligrosidad que insinúan sus nombres.
El diagnóstico es muy parecido en todos los casos, pero especialmente Costa de Marfil y Ghana. Poseen lo mejor desde el mediocampo hacia adelante, con jugadores rápidos, potentes físicamente y con rodaje internacional como para no amedrentarse. El gran dolor de cabeza pasa por la zona defensiva, donde son lentos, ingenuos y dan demasiadas ventajas. Los porteros tampoco son una garantía y trasmiten una debilidad mental que sus oponentes han sabido explotar. Además, en muchos casos la falta de organización de la Federación y algunos actos de indisciplina de los jugadores completan el cuadro.
El perfil de Costa de Marfil se ajusta precisamente a esa realidad. Mientras que adelante puede ser letal con un delantero de primer mundo con Didier Drogba y con dos talentos y atrevidos volantes como Eboue y Kalou, cuando el rival tiene la pelota sufre horrores. Por más que tengan a Kolo Toure, titular inamovible en el Arsenal, la falta de coordinación en la última línea es una invitación al ataque. Salen mal, regalan pelotas y tienen desconcentraciones, sobre todo en las jugadas con pelota detenida. Para peor, el portero Tissie no es garantía de nada.
Ghana sufre casi de los mismos problemas y lo demostró ante Italia, donde tuvo ocasiones para igualar pero terminó desahuciado por un error de Samuel Kuffour, quien hizo mal un pase hacia atrás y le regaló el segundo gol a Iaquinta. Del medio hacia adelante tienen a Michael Essien -otra estrella del Chelsea- como organizador y a dos jugadores experimentados como Appiah y Mutari. Pero no es suficiente cuando enfrente tienen una potencia como Italia. Marcello Lippi, DT italiano, fue claro: “Ghana es buen equipo, pero le falta la concentración de las defensas europeas”.
Angola, que cayó 1-0 con Portugal, también mostró fragilidades defensivas, aunque a diferencia de los otros dos equipos ofreció muy poco en la ofensiva. Ellos no tienen ni un Drogba ni un Essien y su intención durante todo el juego fue salir del estadio sin pasar papelones. El resultado escueto fue considerado casi una victoria para el país africano.
Togo tampoco escapó de ese estigma. Sorprendió en el primer tiempo, donde le ganaba 1-0 a Corea pero terminó cayendo 2-1. No es un mal resultado si se tienen en cuenta los problemas internos causada por los reclamos económicos de los jugadores. Pero también se fue con las manos vacías. Hoy juega Túnez y tampoco se espera demasiado.
Como en los últimos Mundiales, los africanos infunden un temor virtual. Nadie los quiere en su grupo, pero a la hora de la verdad terminan siendo presas fáciles de otros equipos menos dotados técnicamente pero con un grado de concentración más alto. Las estadísticas avalan esa afirmación. Porque salvo Camerún en Italia 1990, ninguno llegó más allá de cuartos de final. Dan sorpresas, como Camerún 1990, Nigeria de 1994 o el Senegal de 2002, pero siempre tropiezan con la misma piedra.