Festival checo
República Checa gustó ante un
débil equipo de Estados Unidos que fue
goleado y que se jugará todo el sábado
ante Italia.
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Publicada
el 13 de junio de 2006 |
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La República Checa debutó
ayer con un triunfo de 3-0 sobre Estados Unidos
por el Grupo E, en el resultado más abultado
registrado hasta ahora en el Mundial de Alemania
2006.
Tomas Rosicky, con un doblete, y Jan Koller,
dos jugadores conocidos y queridos en el fútbol
alemán, fueron los autores de los goles
ante 52,000 espectadores que colmaron el estadio
de Gelsenkirchen.
El único incidente que opacó el
festejo checo fue la severa lesión en
el muslo derecho que padeció el gigantesco
atacante (Koller) en el minuto 42 que podría
acabar con su participación mundialista.
Precisamente Koller abrió el marcador
en el minuto 5 al conectar con precisión
de cabeza un centro lanzado desde la derecha
por Zdnenek Grygera. Fue el gol número
43 en partidos internacionales del gigante checo,
que impresionó a los norteamericanos,
quienes nunca ganaron un partido de Mundial
en suelo europeo. El volante y capitán
estadounidense Claudio Reyna pudo empatar el
partido, pero su disparo de media distancia
rebotó en un poste promediando la media
hora del encuentro.
Al 36’, un soberbio derechazo de Tomas
Rosicky se coló en el ángulo del
arco de Kasey Keller para el 2-0. Después
de un formidable que estalló en el travesaño
a los 67’, el futuro atacante del Arsenal
inglés selló la victoria a los
76’ con una escapada en solitario.
Los norteamericanos, que llegaron hasta cuartos
de final en el Mundial de Corea/Japón
2002, decepcionaron en largos tramos del cotejo;
fue hasta la llegada de Eddie Jhonson que se
mostraron más ofensivos, pero no pasó
de ahí. Ahora deberá jugar al
todo o nada ante Italia el sábado.
El “Mozart”
apareció en el momento indicado
Tomas Rosicky, jugador del Arsenal,
se presentó ayer al concurso del gol
más bello del Mundial con su disparo
con efecto a la derecha que en el minuto 36
del partido contra Estados Unidos puso el balón
en la escuadra, fuera del alcance de Kasey Keller.
Fue el segundo tanto de la República
Checa, el que proporcionó la tranquilidad
a su equipo. Rosicky, de 26 años, apodado
“el Mozart del fútbol”, hizo
honor a su fama de hábil rematador con
un segundo tanto en el minuto 76.
Su padre, Jiri, fue un notable jugador en la
antigua Checoslovaquia, y su hermano Jiri también
fue futbolista aunque no llegó a alcanzar
la categoría de Thomas.
El Atlético de Madrid le pretendió
con fuerza, pero el Arsenal, que puso el dinero
rápidamente sobre la mesa, se lo compró
al Borussia Dortmund y la temporada próxima
jugará en la Premier League inglesa.
Thomas Rosicky debutó como profesional
a los 17 años y ha conseguido hasta ahora
tres ligas checas con el Sparta de Praga. En
febrero del 2000 se incorporó a la selección
checa. Pero la participación de ayer
puede valerle para entrar en la historia de
los grandes jugadores de su país.
Detrás de él estuvo el también
habilidoso Pavel Nedved quien armó el
mediocampo checo y durante casi la primer media
hora inicial el equipo europeo fue el dominador
del encuentro.
El 2-0 dejó muy tocado al técnico
estadounidense, Bruce Arena quien cambió
su cauto esquema (4-1-4-1) que no le daba los
resultados esperados.
Los checos pudieron anotar en varias ocasiones.
Y lo hicieron en una escapada de Rosicky que
trajo el 0-3 y su consagración con la
selección.