Error letal
Inglaterra derrotó a Paraguay con un autogol. Ambas selecciones decepcionaron
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Publicada 11 de Junio 2006 |
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Paraguay se topó con el infortunio en su estreno, fue a contracorriente por culpa de un utogol y sucumbió frente a Inglaterra, que apenas justificó el ruido estelar que alumbra a sus jugadores.
El conjunto guaraní logró la recuperación del atacante Roque Santa Cruz, sin embargo, careció de pegada. Y eso le llevó a la derrota.
El inicio fue cruel con el combinado guaraní, plagado de infortunio. En pleno acomodo, una falta en contra rechazada por Carlos Gamarra en un intento de despeje, se adentró en su propia meta. Una acción inocente, un centro servido por Beckham a 30 metros del marco extraordinariamente rentable para Inglaterra y maldito para los paraguayos, con sólo tres minutos de juego.
La acción sumió al combinado guaraní en una situación de caos. Seguido, una barrida apurada dejó al portero Justo Villar tendido en el suelo. No se pudo reponer de la caída y, entre llantos, dejó su puesto a Aldo Bobadilla.
Tanto contratiempo desquició al combinado guaraní. Víctima de una serie de imprecisiones que facilitaron la labor de Inglaterra, acomodado, sin esfuerzo.
La desorientación llegó al recién entrado portero paraguayo. Una ingenuidad pudo costar el partido a los sudamericanos. Bobadilla soltó el balón recién parado y luego lo recogió. Una infracción castigada con un libre indirecto dentro del área que John Terry no aprovechó.
El primer cuarto de hora fue una pesadilla para el equipo de Aníbal Ruiz “El Maño”. Tres saques de esquina, dos faltas en contra, una lesión y un gol encajado era demasiado castigo.
Perdonó el equipo de Eriksson en plena zozobra paraguaya, que empezó a tomar el control y a divisar más cerca a Robinson.
En pleno carrusel de disparos lejanos -Lampard y Beckham sin consecuencias-, Valdez fue el que más interés puso en cercar a Inglaterra. Sobre todo con su segunda acción, la más elaborada, culminada con un tiro a la media vuelta que advirtió a Inglaterra antes de afrontar el descanso.
Paraguay buscó el empate con empeño pero sin claridad. Pero fue Lampard, quien tuvo en jaque al bloque guaraní. Hasta en la última ocasión de gol que ofreció la mejor versión del meta suplente sudamericano.