Dos países amigos
unidos por el balón
Ticos y alemanes que viven en El Salvador muestran
su pasión y respeto al prójimo.
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Los embajadores de Alemania y
Costa Rica aprovecharon su protagonismo en el
partido inaugural del Mundial y convocaron a
sus nacionales a disfrutar la máxima
fiesta del fútbol.
En las instalaciones de Bayer, en la Colonia
Flor Blanca, se reunieron diplomáticos
y empresarios de ambos países, que miraron
atentos las jugadas de sus equipos sin perder
la cordura y educación.
Uno de los invitados, Douglas Barclay, el embajador
de los Estados Unidos, no escogió a su
favorito de la inauguración.
“Tengo amigos alemanes y amigos costarricenses.
Voy por mis amigos”, dijo.
Un grupo de ticos tenía la esperanza
de ganar a raíz de algún error
de los germanos. El resultado les jugó
en contra, pero aún no pierden las esperanzas.
Los aplausos y gritos surgían al compás
de cada uno de los goles que finalizó
con el marcador 4-2 y un salvadoreño
sintetizó la jornada: “Me gustan
los goles. No me importa quién los meta”.