Argentina se toma su
tiempo
La selección
gaucha tuvo un día entre el trabajo y
la distracción.
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Para el entrenador argentino
José Pekerman el equilibro es casi una
religión. Por eso, en este domingo de
Pentecostés, decidió que sus jugadores
trabajaran duro por la mañana y tuvieran
luego la tarde libre, para recomponer fuerzas.
Táctica y más táctica fue
la consigna del entrenamiento a puertas cerradas
realizado durante dos horas en el estadio Adi
Dassler de Herzogenaurach, con la mente ya puesta
en el debut ante Costa de Marfil, el sábado.
El plantel se dividió en dos grupos.
Cada uno hizo trabajos tácticos ante
el combinado Sub 20 que viajó de “partenaire”
y luego efectuó una práctica sin
rivales.
Para tranquilidad de los hinchas argentinos,
los dos jugadores ausentes por precaución
en la práctica del sábado -Heinze,
que arrastraba una molestia en el empeine, y
Sorín, con una fatiga muscular menor-,
participaron sin problemas de la intensa sesión
táctica.
Relax
Después llegó el almuerzo en el
búnker del hotel Herzogs Park y los jugadores
quedaron liberados. Sin embargo, la mayoría
optó por descansar dentro de las instalaciones
y sólo cinco de ellos dejaron la concentración
hasta entrada la tarde.
Lionel Messi y Oscar Ustari fueron juntos a
cumplir con un compromiso publicitario con la
firma de indumentaria deportiva que los patrocina,
mientras que Sorin eligió salir con su
esposa, que el sábado arribó a
Alemania.
Carlos Tévez salió a “tomar
un café con un amigo”, según
dijo, y Leandro Cufré salió con
su esposa y sus hijas.
Mientras Ayala y Heinze se distraían
jugando al pool en el hotel, varios de sus compañeros
observaron por televisión el empate 1-1
de Holanda, uno de sus oponentes en el Grupo
C.
Pero antes que la selección naranja,
en la mira de Argentina está Costa de
Marfil, que ayer se floreó ante Eslovenia
con una goleada de 3-0. Por eso, hoy, la selección
albiceleste volverá a los entrenamientos
con una idea fija: ganar el sábado, y
que en siete días tenga un despertar
de domingo todavía más feliz que
el de ayer.
Los saudíes se
empacharon
Arabia Saudí reforzó
ayer su confianza de cara a su debut en el Mundial
de Alemania al destrozar por 15-0 a un combinado
amateur de la ciudad de BadNauheim.
El equipo dirigido por Marcos Paquetá
recuperó gran parte de su autoestima
al mostrar un juego mucho más atractivo
que el desarrollado hace cuatro días
frente a Turquía, ante la que cayó
por 1-0.
El delantero estrella de los saudíes,
Sami Al-Jaber, fue el mejor del partido con
siete tantos, mientras que Mohammad Al-Anbar
no le fue a la zaga al anotar cuatro en el relajado
encuentro preparatorio.
El combinado local se mostró incapaz
de plantar cara ante los 3.000 espectadores
que se dieron cita en el Waldstadion de Bad
Nauheim, levantado expresamente por 180,000
euros (unos 200.000 dólares) para albergar
a los saudíes.