Arabia Saudita
Después del
pésimo Mundial en 2002 y un repentino
cambio de técnico, el brasileño
Marcos Paquetá espera reverdecer laureles
con un grupo mezcla de juventud y veteranía.
 |
|
Tras su gran debut en Estados
Unidos 1994, Arabia Saudita cayó en un
período de mediocridad con el que pretende
romper en Alemania 2006, bajo la tutela del
brasileño Marcos Cesar Dias de Castro,
“Marcos Paquetá”, y con un
equipo que mezcla juventud y veteranía.
El buen juego mostrado en su primer Mundial
le llevó incluso a los octavos de final,
tras derrotar a Marruecos y Bélgica en
la primera fase. En la eliminatoria directa,
los saudíes cayeron orgullosamente ante
los potentes holandeses.
Sin embargo, desde aquellos días de juventud
a mitad de los 90, definidos a la perfección
por el maravilloso gol “a lo Maradona”
de Saeed Owairan ante Bélgica, el equipo
fracasó estrepitosamente en la escena
mundialista.
Las eliminaciones en primera ronda en Francia
1998 y Corea y Japón 2002 hicieron poco
para volver a iluminar la estrella con la que
debutaron en los Mundiales. Y la derrota por
8-0 en Sapporo en su debut en el 2002 ante Alemania,
más tarde finalista, fue tan humillante
como el marcador sugiere.
En un intento por no sólo llegar, sino
progresar en el Mundial 2006, los poderosos
miembros de la Federación de Fútbol
Saudí salieron a la caza de nuevos técnicos.
Primero se decidieron por un inexperto, el ex
internacional argentino Gabriel Calderón,
quien se convirtió, en noviembre de 2004,
en el décimotercer entrenador de la selección
desde 1994.
Cambio de timonel
Muchos criticaron la designación por
su falta de experiencia. Se tambaleó
al caer en primera ronda en la Copa del Golfo
en Qatar en 2004, pero se recuperó al
terminar primero en su grupo de clasificación
al Mundial 2006, por delante de Corea del Sur,
semifinalista en Corea y Japón 2002.
Sin embargo, el cuarto lugar en los Juegos de
Asia Occidental supuso su sentencia.
 |
|
Poco después de que el
sorteo de Alemania 2006 los emparejase en el
Grupo H con España, Ucrania y Túnez,
los saudíes despidieron a Calderón
y pusieron en su lugar a Marcos Paquetá,
que entonces entrenaba al Al-Hilal local. Su
currículum es escaso, pero tiene algunos
éxitos: llevó a Brasil a ganar
los mundiales sub 17 y sub 19 en 2003.
Arabia Saudita, tres veces campeona de la Copa
de Asia, quiere “ser la sorpresa”
en Alemania, según prometió su
técnico. Con un equipo joven compuesto
por jugadores provenientes de la selección
olímpica, Paquetá tiene como principal
labor moldear un buen número de talentosos
futbolistas sin explotar.
La experiencia correrá a cargo de Sami
al Jabr, quien a sus 33 años jugará
en Alemania su cuarto Mundial y se unirá
así a un exclusivo grupo del que forman
parte leyendas como el brasileño Pelé
o el argentino Diego Armando Maradona.
Además de él, la base del equipo
está construida sobre jugadores como
Nour al-Qahitani y el defensa Hamed al-Montasheri.
Con un eje inexperto, algo de savia nueva y
un viejo veterano, los “hijos del desierto”
pretenden rehacer su reputación en Alemania,
donde les espera la gloria o el fracaso.