“El Mundial es
un sueño”
A los 18 años,
Lionel Messi está llamado a ser la gran
explosión en Alemania 2006. El pibe maravilla
se confiesa a días del debut.
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Lionel Messi es el futbolista
que más y mejor evolucionó en
el mundo durante el último año.
Hasta abril de 2005 el argentino aún
no había sido titular en el Barcelona
ni marcado ningún gol.
Tenía 17 años. Ni siquiera era
una promesa fulgurante. Pero una temporada después
Messi se ha convertido en una estrella de primer
nivel mundial, es el mejor jugador de su edad
en el mundo y surge como un enorme candidato
a figura para la Copa del Mundo Alemania 2006.
Messi es tímido, tiene 18 años
y actúa como tal. No le sobran las palabras,
tiene un andar despreocupado y deja en claro
que básicamente le interesan tres cosas:
el fútbol, el fútbol y el fútbol.
El resto ya no le importa tanto, o al menos
deja esa impresión.
¿Qué aspiraciones tiene
de cara al Mundial?
Hacer todo lo posible para que Argentina tenga
un gran Mundial.
¿No es el colmo de la modestia? Usted
se ha convertido en una pieza fundamental para
la selección de su país, a la
altura de Juan Román Riquelme, la otra
pieza clave.
Yo recién empiezo, y sé que hay
muchos jugadores con mucha más historia
que la mía. Por eso respeto a todos.
Lo bueno de la selección argentina es
que el ambiente del grupo es muy bueno, muy
positivo, y siempre me hicieron sentir muy cómodo.
¿Su ídolo sigue siendo
Pablo Aimar, el futbolista del Valencia? Parece
uno de esos casos en que el alumno supera al
profesor.
No, por favor. Aimar es un grande en serio y
yo recién comienzo y me falta mucho camino
por recorrer. Desde pequeño, siempre
intenté repetir lo que hacía él.
Aprendí a seguirlo cuando jugaba en River
Plate de Argentina.
Cada vez que le preguntan usted siempre se muestra
muy optimista respecto a las chances de la selección
argentina en Alemania 2006. Sin embargo, el
juego del equipo no se mostró tan sólido
en los meses previos al Mundial. ¿Por
qué insiste en una gran actuación
de Argentina en Alemania?
Es que Argentina tiene un equipazo, y creo que
hará un gran Mundial. Tenemos jugadores
de primer nivel mundial y con experiencia para
un gran papel.
Muchos grandes futbolistas nunca tienen la posibilidad
de jugar un Mundial, y usted, con 18 años,
va a lograrlo.
Sí, es tan bueno que parece mentira.
Es lo mejor que le puede pasar a un futbolista.
Un sueño. Pero no me quiero apurar. Primero
me quiero recuperar de la lesión totalmente,
ya me he equivocado una vez por haber acelerado.
¿Y cómo está hoy
de su lesión a tan pocos días
del debut ante Costa de Marfil?
Estoy 8 ó 9 puntos. Me falta mejorar
algo en lo físico y el pique corto, que
me permite hacer la diferencia en la gambeta.
Pero ya no me molesta la lesión, gracias
a Dios.
¿Dudó en algún
momento de su convocatoria por esta incómoda
lesión?
A nadie le gusta lesionarse tan cerca de la
convocatoria. Un poco de cosita te da. Pero,
bueno, José Pekerman dijo después
de la reunión que tuvimos en el convento
que Heinze y yo estábamos en la lista
y eso me despejó cualquier tipo de dudas.
Me hizo bien y me dio confianza en esos días
en los que uno estaba un poco alterado.
¿A qué equipos imagina
en la final?
Y... me gustaría que uno fuera Argentina.
Y creo que tiene chances de llegar. Después
hay muchas otras selecciones muy fuertes, como
Brasil, Francia, Italia y Alemania, que por
ser local va a levantar mucho su rendimiento.
Me parece que entre esos equipos va a estar
el campeón, no va a haber lugar para
las grandes sorpresas.
En Alemania podría enfrentarse
a su amigo Ronaldinho...
Es cierto. Es el mejor futbolista de todos y
tiene una gran humildad. Para mí es un
espejo, y siempre querré lo mejor para
él. Por eso dije en que confío
en que Ronaldinho sea la superestrella y que
nosotros ganemos la Copa del Mundo. Ojalá
que se pueda dar así. Eso es lo que esperamos
todos.
¿Siente la presión de
triunfar en su primer Mundial?
Yo quiero jugar a la pelota. No siento presión
de nada. No me agobian estas situaciones. Trato
de llevarlo lo mejor posible. Sé que
es parte de esta profesión que te persiga
todo el mundo. Y si pasa algo así es
porque confían en mí. Estoy tranquilo;
sigo trabajando fuerte para aprender. Siempre
uno puede mejorar.